Vuelve a casa por Navidad, vuelve a casa para votar

Este maratoniano año electoral en España tendrá su colofón el día 20 de Diciembre con los comicios generales para elegir el próximo gobierno español. Para un español residente en el exterior se convierte en una gincana llena de obstáculos e inconvenientes burocráticos, como ya he contado en estas líneas anteriormente. Los plazos ya han expirado para rogar el voto (ojo al concepto "rogar" desde la Ley Electoral de 2011, algo que debería ser un derecho incuestionable) de los españoles registrados como residentes y según datos oficiales de la Oficina de Censo Electoral sólo el 6% - apenas 115.000 españoles de más de 1.875.000 cansados- han pedido el voto para estas elecciones.

La mayoría de los españoles que han rogado el voto para el 20-D viven en países como Francia (20.384), Alemania (13.881), Argentina (12.148) y Reino Unido (11.244). Las cifras son aún más bajas en países latinoamericanos donde residen miles de españoles. En Venezuela, por ejemplo, viven 157.938 españoles y solo 2.424 han rogado el voto. En Cuba, donde 116.146 ciudadanos tienen nacionalidad española, apenas 335 han pedido votar.

Los procedimientos burocráticos juegan en nuestra contra, por ejemplo, en mi caso, tras más de 5 años residiendo en México nunca me he censado como residente en este país por lo tanto, no podría haber reclamado mi voto en la Embajada si no corro la suerte de realizar varios trámites previos dentro de plazo. En las anteriores ya conté que recibí las papeletas de voto horas antes de que expirase el plazo, seguro habría sido similar en esta ocasión. Y por fortuna no estoy censada en México porque si eres de los españoles que vuelven a casa por Navidad -¡qué buen turrón...!- tampoco podrán votar allá, puesto que ya no pertenecen a los colegios electorales de sus localidades de procedencia.

Vaya calvario. ¿Vivimos ajenos a la política de nuestro país? ¿Relegados? ¿Olvidados? Y en muchos casos vivir fuera no es por elección o afán viajero, (la vida bohemia que llegó a decir alguna...) es por necesidad, por obligación. Ahora que es época de propuestas electorales propongo que se replanteen la actual Ley Electoral por injusta y poco participativa, cuando es un hecho la cantidad de españoles emigrados que se quedan fuera del proceso electoral por motivos obvios. Los afortunados que volvemos a casa por Navidad nos dan turrón de Jijona y una papeleta de voto, los demás... suerte para la próxima.

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30 de noviembre de 2015 - 06:37 h