López Silva y el capítulo final

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Es la imagen del superviviente. Fue el primero en llegar y será el último en salir de un club en el que le han dado a entender que su etapa terminó, aunque quizá el mensaje no haya sido lo suficientemente claro, o él no lo ha entendido o no lo quiere entender. La cuestión es que el mercado invernal se ha cerrado y ahí, en ese vestuario en el que sigue habiendo problemas de espacio, continúa abierta una taquilla con el nombre de José María López Silva (Huelva, 1983), uno de esos futbolistas ante los que uno se pregunta qué pudo pasar para que no volara más alto de lo que lo ha hecho. Ha tocado la Primera División, algo que no podrán decir muchos, pero su porvenir en el Córdoba no está nada claro.

Se habló del interés del Cádiz y el Oviedo, históricos que purgan sus culpas en Segunda B, pero no pasó de ahí. Su contrato expira oficialmente el próximo 30 de junio, aunque existen cláusulas por objetivos que se habrían cumplido, según desvela hoy el diario ABC citando como fuente al agente del jugador, Emilio de la Riva. El club ha fichado a un puñado de jugadores, algunos en la misma demarcación que Silva, que a sus 32 años puede contar que es un futbolista de Primera en la categoría de observador. Jugó su último partido en el Camp Nou. Djukic le sacó cuando faltaban quince minutos y el marcador era de 2-0. La cosa terminó fatal, con un 5-0 y una rueda de prensa que dio la vuelta al mundo. Ya saben: lo del cuchillo en la boca y tal. No es que Silva tuviera más culpa que otros en el desaguisado, pero desde aquel día no volvió a vestir la blanquiverde. Muchos se preguntan si lo volverá a hacer.

15 de junio de 2011. El Córdoba, una ruina futbolística y económica, acaba de estrenar propietario, el empresario Carlos González. Sin ningún revuelo mediático, con todo el cordobesismo conteniendo la respiración por la situación de incertidumbre en un club en concurso de acreedores, se publica en la web del club una fotografía con tres jóvenes con bermudas, camiseta y chanclas, unos tipos que pasarían completamente desapercibidos para el común de los seguidores. Eran José María López Silva, Carlos Caballero y Jaime Astrain. Los tres primeros fichajes de la 'era González'. Los dos centrocampistas venían del Cádiz; el tercero, un central, del filial de Osasuna. Hoy sólo está Silva. Caballero ha cogido las maletas para irse al Veria de Grecia, donde buscará minutos para recuperar el tono tras su gravísima lesión antes de volver a El Arcángel: tiene contrato firmado hasta 2018. A Astrain no le dio tiempo ni a dejarse ver en el césped. Se lesionó, fue cedido al Écija y al Cartagena y ahora juega para el Jaén, en Segunda B. López Silva, el 'pajarillo', sigue en el Córdoba. Es el único de aquellos tiempos en los que todo era novedad y miedo, cuando decían "la ilusión, ni tocarla" a gente que había perdido la esperanza de ver lo que ahora tiene ante sus ojos. López Silva, el último de los héroes de la transición, se resiste a protagonizar el capítulo final.

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Publicado el
4 de febrero de 2015 - 15:29 h
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