Corred, corred malditos

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Sexta semana en Groenlandia.

Nos llegan noticias desde el otro lado del mundo. La XXVIII campaña antártica de investigación del ejército español en la Isla decepción nos acaba de confirmar que nuestros nuevos compañeros ya están de camino a Groenlandia.

Intangible, Dinámico, Kowalsky y Groenlandier son los nombres de los cuatro pingüinos que hemos adoptado de manera oficial (certificado oficial con Comic Sans incluido). A la espera de su pronta llegada, los Groenlandiers originales hemos comenzado a combatir el tedio invernal incumpliendo nuestra lista de propósitos de año nuevo.

El primero de ellos ponernos en forma. Corred, corred malditos y escuchad nuestra lista de temazos.

Tengo un buen metabolismo, mi problema, como suele referir un buen amigo es que lo utilizo para el mal. Excesos. Tras un tiempo bajo control, el amigo colesterol parece que esta de nuevo de visita por casa. Toca volver a preparar música para correr, y esta vez usarla.

Yo confieso. En los últimos años he dedicado más tiempo a preparar listas de canciones para hacer deporte, que al propio deporte. La culpa es del cine. Centenares de películas, quizá miles. Historias a 24 fotogramas por segundo con su correspondiente escena de superación acompañada por un buen temazo.  Dos o tres  minutos motivadores que hacen que se te olvide un principio básico que a estas alturas de tu vida deberías de tener bastante asumido.  El deporte no es para tí.

- ¡Señorita¡ ni supinadoras, ni pronadoras, ni neutras, yo buscaba las New Olimpo-.   Asustado busco la salida más próxima sin echar la vista atrás.

Insanity, Freeletics, Spartan Up, Burpees, Crossfit, Running… Estás realmente agotado.  Y solo llevas cinco minutos ojeando blogs y videos para ponerse en forma en poco tiempo. Recuerdas las sabias palabras de aquel viejo parroquiano de ese templo del mal que era el Bar Villegas: "desconfía de la gente que hace mucho deporte".

En realidad, creo que deberíamos empezar desconfiando de la gente que elige la música de los videos del "antes y el después"; de los que ponen nombres "molones" a hacer flexiones y abdominales como si no hubiese un mañana;  y ya puestos, de los que diseñan la ropa deportiva actual… Ya en serio, ¿alguno tiene unas J´Hayber new olimpo del 42 que no necesite?

Semana sexta en Groenlandia y parece que los excesos navideños han terminado. El jamón está en el hueso, los mantecados vuelven a su cajón desastre para ser descubiertos el próximo junio en la limpieza semestral y nosotros tenemos nuevos propósitos.

En estos primeros quince días del año tenemos rondando en nuestra mente el ordenar el cajón del mueble del salón (sí, ese en que encontramos desde pañuelos de papel medio usados a un bonobús de 1993 que nos da pena romper), tirar correspondencia bancaria atrasada y hasta ser "el principe" de la serie de Telecinco.

Todas estas ideas felices las abrazaremos con fuerza durante unas semanas y pronto olvidaremos ,por suerte, la mayoría.

Aquí en la base no tenemos gimnasio, así es que los propósitos de mejora de la condición física vienen determinados por los elementos naturales con los que nos encontramos.

Por aquello de ponerme cachas y hacer un bien común, me he integrado en un programa de nueva creación. ¡Voy a ser pastor trashumante de pingüinos!. El objetivo, traer a Groenlandia a estos animales desde la Antártida en una especie de programa de Pingüeramus interglaciar.

Como muestra de nuestro compromiso con el programa ya hemos establecido contacto con la base Antártica y las negociaciones van por buen camino e incluso nos han certificado el apadrinamiento de unos cuantos nuevos amigos.

Puede parecer absurdo, no lo niego, pero si me preguntas por algo realmente ridículo hablaría de por qué vamos al gimnasio para hacer deporte en coche, en lugar de comenzar desde casa con una carrerita. Por supuesto subiremos a todos los sitios en ascensor, puesto que ya tenemos una maquinita subeescalones que nos fortalecerá nuestras entumecidas piernas. No cogeremos las bolsas del supermercado, porque alguien nos traerá la compra a casa para tener más tiempo de jugar a la Wii o de ver el Facebook. Seguro que en el gimnasio habrá una máquina que nos hará tonificar nuestros bíceps.

Sea absurdo o no, mientras la fiebre musculosa y la trashumancia nos dure, escucharemos canciones que nos motiven, que nos hagan sentir como si fuéramos una Jane Fonda en "Danzad, Danzad Malditos" .

Por eso, porque nos lo habéis pedido, si a vosotros os apetece:

CORRED, CORRED MALDITOS con nuestra lista de runner Groenlandiers

PD: Puestos a correr y puestos a ver películas en las que la gente vaya deprisa, mi preferida es  Lola rennt ( Corre Lola Corre). Después de 81 minutos de metraje terminas cansadito, cansadito. Cuando me dan ganas de salir a correr, como ejercicio de reflexión, me la pongo y decido empezar al día siguiente (Así me va…).

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Publicado el
19 de enero de 2015 - 10:23 h
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