Cuarentena en el Iglú [día 40]

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Cuarenta días de cuarentena.

Hace más de 5 años nos dio por embarcarnos en esta aventura de hacer listas de música, contar anécdotas, organizar fiestas y demás cosas que se puedan hacer con gorro y camisa hawaiana. Nunca imaginamos que nos encontraríamos haciendo 40 listas, 40 textos en 40 días consecutivos.

En una especie de ciberasamblea el mismo día del inicio del confinamiento decidimos que Sergio escribiría los días impares y Manu  (aka CAMPA) los días pares. Eso empezó a marcar el ritmo de nuestro encierro, los días empezaron a tener la rutina de estar puntuales a las 13:30 (no siempre) en nuestra cibercasa, en Córdopolis y a las 20:00 en nuestro balcón para aplaudir a nuestros héroes sin capa.

Hemos intentado hacer listas de éxitos, listas intimas, listas para viajes por hacer, listas con invitaciones a silbar, listas... pero por encima de todo hemos intentado que el rato que dedicabas a leer estas lineas o a escuchar alguna lista de canciones te olvidaras de lo que hay ahí fuera.

Hoy terminamos de escribir y de hacer listas diariamente, hoy terminamos esta etapa para coger fuerza, para iniciar nuevo trayecto. Por eso os traemos esas dos primeras listas que hicimos como declaración de intenciones a finales del 2014. Nos despedimos del Iglú (por ahora) tal y como nos presentamos, 99 canciones nacionales y 99 internacionales que nunca deben faltar.

Hay Groenlandiers para rato... y que vosotros lo veáis y escuchéis.

Simplemente, ¡GRACIAS!

Han sido días duros y lo seguirán siendo. El camino se avecina largo.

A veces utilizo esto de las listas y los post para desaparecer por dentro, para aislarme ficticiamente como en esa vida imaginaria que hemos inventado en Groenlandia. Hoy no iba a ser menos.

Escuchar música con la que has crecido, cuando estás metido en tu iglú por la noches, hace que estés 

más cerca de tu familia que de Balki Bartokomous.

Esta mañana ha venido un hombre con una pinta similar al primo de Larry, hablando de forma parecida y por un momento estaba escuchando en mi mente "no seas ridículo, primo Larry…" en algún episodio de  "Primos lejanos".

Esa serie me tenía abducido y a veces cuando me quedo a solas en este desierto de nieve la recuerdo. Ahora soy yo el que se siente como el Sr. Bartokomous. Raro en esta isla a la que voluntariamente el amigo Manu y yo nos hemos venido.  No sé cuánto tiempo nos atará el experimento que aquí nos ha traído; no sé cuánto tiempo tardaremos en demostrar las hipótesis planteadas en nuestra teoría. Espero que no sea demasiado porque la vida rodeado de nieve es muy diferente a la vida soleada que teníamos allí.

Se echa de menos el jamón (ya se terminó el que pudimos traer), los amigos y la familia, pero también nuestras canciones. Cuando me entra la melancolía recuerdo que los domingos por la tarde eran del Level en Antonio Maura, de una heineken fresquita y de los conciertos a 300 pesetas. Niños Mutantes, Fila India, Mama Baker, Lagartija Nick, PPM, Malparaiso, La Mato … Más tarde, los jueves fueron de La Comuna y de sus himnos generacionales escuchados con atención dentro y fuera de la barra. Los viernes y los sábados años después, quedaron para estar bajo tierra, en el Underground, empapándonos de lo último que estaba sonando.

Ahora desde el ártico solo me queda ponerme con la libreta y el lápiz a anotar grupos y canciones nacionales con las que crecí, que sigo descubriendo, que me hacen disfrutar y que nunca pueden faltar en el "walkman" de un verdadero #Groenlandiers.

PD: Fruto de los tiempos muertos que tenemos entre visita y visita a la estación meteorológica he empezado una relación ficticia epistolar con mi adorado Kowalski. Parece ser que Nueva York está revuelto y el reggaeton gana aún más adeptos. Os mantendré informados.

Sergio y yo nos conocimos al uso del español medio en Twitter: ¡DISCUTIENDO! No recuerdo bien la conversación, pero os puedo asegurar que iba sobre música....

No importaba mucho que a primera vista el tal Sergio me pareciera buena gente; y que yo lo recordase  vagamente como el alma de la fiesta en la Comuna o el Underground de mis años universitarios. Tampoco que no terminara de tener muy claro como empezó nuestro pequeño duelo en twitter, la cosa es que con el paso de los días nuestro hashtag #DueloIndieODB fue ganando en seguidores y una cosa desembocó en la otra. Y casi sin darnos cuenta, como buenos científicos, acabamos juntos explorando Groenlandia. (ODB, son las siglas del aeropuerto de Córdoba, los exploradores árticos usamos muchos este tipo de abreviaturas...)

Morrissey, Los Planetas, Bambino, Niño Gusano,  Juniper Moon, Morente…  Resultó que mi archienemigo de twitter  tenía un gusto musical y unas referencias exquisitas. Y  lo mejor de todo, mostraba su enorme riqueza cultural, con una naturalidad pasmosa, alejado de cualquier esnobismo. Disfrutando por el camino.

Lo decía  Borges, elige bien a tus enemigos, porque es posible que con el tiempo acabes pareciéndote a ellos. (ojalá, añado yo)

Parece que esta cuarentena se va a alargar, y a nosotros nos resulta muy complicado continuar emitiendo informes científicos diarios ,y al mismo tiempo escribir nuestras queridas listas para los amigos de Cordópolis; así que nos daremos un descanso

Chavalada, nos bailamos pronto!

99 NACIONALES

https://open.spotify.com/playlist/0Bw4W1Hmt9dHZRtZPC6mCK?si=C-FHTwwAQQ-NoF978Hc4Kg

99 INTERNACIONALES

https://open.spotify.com/playlist/70i5HZ9IfM1kMC915AwTPB?si=NUK9tzLvSwyV9rzrKYIAgw

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Publicado el
22 de abril de 2020 - 23:44 h