Médicos piden diálogo a Salud para evitar la “improvisada” apertura del punto de urgencias de Levante
La tensión en la sanidad pública cordobesa ha alcanzado un nuevo máximo. Profesionales de diversos centros de salud y representantes de los principales sindicatos (Sindicato Médico, CCOO y UGT) se han concentrado este jueves a las puertas de la gerencia del Distrito Sanitario Córdoba-Guadalquivir para protestar contra la apertura, prevista para el próximo 9 de abril -aunque la Junta de Andalucía aún no lo da por definitivo-, del tercer punto de urgencias de Córdoba, ubicado en Levante. El motivo principal es la falta de personal específico para dotarlo, lo que, según denuncian, obligará a detraer médicos de unas consultas de Atención Primaria ya de por sí desborda.
Una médica en el centro de salud de Santa Rosa, Rosario Caña Martínez, ha asegurado que la gerencia del distrito “está incumpliendo” la promesa de dotar este punto con profesionales específicos. “Se va a intentar rellenar ese punto con los médicos que ya estamos sobresaturados de los centros de Atención Primaria... Estamos de acuerdo en que se abra, pero con los profesionales adecuados, no cuando políticamente corresponda”, ha afirmado Caña, sugiriendo que junio sería una fecha más lógica por el fin de la formación de los residentes. Esta falta de planificación se agrava por la “nula comunicación”. Según los representantes sindicales asistentes a la concentración, la gerencia se reunió con técnicos, auxiliares y enfermeros, pero “a los médicos de familia no nos han reunido... Nos mandó una carta ayer”, critican, señalando que la decisión se tomó de espaldas a los principales afectados.
Esta apertura, que tachan de “improvisada”, tendrá “un impacto directo en el paciente de a pie”. En ese sentido, Caña ha explicado el mecanismo técnico: cada vez que un médico de un centro de salud hace guardia en urgencias, al día siguiente falta a su consulta por el descanso obligatorio (saliente). “Cada vez que faltamos, dejamos 35 citas sin atender. Esto ha creado una lista de espera de hasta 20 días en Atención Primaria”. Para la representante de UGT Sanidad, “esto es un círculo vicioso: el ciudadano está cansado de que su médico nunca lo ve cuando quiere y acaba yendo a urgencias por patologías que no son urgentes porque su médico de cupo no le atiende”.
Respecto al carácter electoralista de la apertura de este punto de urgencias, los profesionales y representantes sindicales han denunciado que la misma responde a un calendario político y no a una planificación sanitaria real. Caña ha insistido en que los sanitarios y organizaciones están “a favor de la apertura”, pero esta “debe realizarse con los profesionales adecuados y no cuando políticamente corresponda”. Según su testimonio, la administración está forzando los plazos en lugar de esperar a junio, mes en el que los médicos residentes terminan su formación y podrían ser contratados para dotar el centro de forma estable.
Por su parte, el médico de familia y delegado de CCOO, José Antonio Cado, ha sido aún más tajante al describir la situación como un “puzle” motivado por la cercanía de las urnas. Cado ha afirmado que “las elecciones serán a vista de nada” y este punto de urgencias “lo quieren sacar a toda costa y de la sangre y de la salud de los profesionales”.
Falta de personal
Por su parte, el médico de familia y delegado de CCOO, José Antonio Cado, ha cifrado en 50 los médicos que Córdoba ha perdido en los últimos años, “22 de ellos, en 2025”. Además, “hay centros de salud bajo mínimos, como el de Lucano o Fuensanta, que tienen actualmente su plantilla al 50% de su capacidad”. Sobre la estabilidad laboral en la provincia, según sus datos, “de cada 25 residentes que terminan su formación en Córdoba, solo se quedan cinco. Los otros 20 se marchan a otras provincias o comunidades con mejores condiciones. En total, la ciudad ha perdido más de 100 médicos formados localmente”.
Debido a esta falta de personal, Cado ha apuntado “que muchos profesionales rechazan las plazas porque se ofrecen interinidades que se perderán en breve debido al concurso de traslados inminente. Además, ”se está recurriendo a la contratación de médicos sin la especialidad MIR, quienes suelen abandonar el puesto en mayo para prepararse los exámenes, agravando el chorreo continuo de pérdida de profesionales“. En esa línea, el Sindicato Médico de Córdoba ha denunciado la ”degradación“ que han ido sufriendo los otros dos puntos de urgencias extrahospitalarias de Córdoba: ”Para que sean autosuficientes, se requiere de 15 médicos, pero la administración ya rebajó la cifra a un mínimo de 12. No contentos con eso, lo volvieron a rebajar a ocho“. Esta reducción se ha logrado eliminando al médico de la UVI móvil, lo que el sindicato ha calificado como pura ”improvisación“ con consecuencias directas para los pacientes.
Por todo ello, los sindicatos han concluido que no se pueden abrir nuevos centros a costa de la “sangre de los profesionales” y exigen una negociación sería para estabilizar primero las plantillas actuales.
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