Cantábrico sound

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Recuerdo que aquel día almorzamos en el Puerto Viejo, en un bar de pintxo

s en mitad de una gran escalinata  que bajaba desde Algorta hasta la bahía del Abra.  Debían ser cerca de las 12:30 y todavía no habíamos dormido. Recuerdo que nos conocimos la noche anterior, en una pequeña carpa con forma de iglú, como el nuestro de Groenlandia, pero con el logo de vodafone. Tú llevabas un vestido de flores y tu amiga una camiseta blanca xsize con el limón de los Stones Roses. El dj iba de negro.

Me llamabas ´andaluz´, y dos copas más tarde confesaste que en realidad  te habías fijado en mí un rato antes, en las primeras filas del concierto de McEnroe. Cosa de los horarios, y de los Valientes.

Eras de Getxo y me echaste veintisiete. Tú tendrías poco más de treinta, y me dijiste que cuando llegase septiembre te irías de gira con el Bolshoi. Yo te conté que era biólogo y que estudiaba el hábitat del pingüino emperador en el Ártico.  Esa noche también hablamos de música.  A mí me gustaba Tom Boyle y a ti Chinarro, era de esperar.  

A los dos nos gustaba Family, pero tú solo los escuchabas en  tardes lluviosas de verano. Me confesaste que a veces te entraban ganas de llorar, pero que entonces mirabas el mar.  Para entonces, tenía la certeza de que tú tenías pareja; y que aquella historia acabaría el domingo por la tarde,  allí mismo, a  orillas  del Cantábrico.

El lunes todo regresaría a la normalidad. Tú seguirías  poniendo  el ´Una Semana´ de  los Planetas a todo trapo antes de cerrar  la caja los jueves;  yo, el ´Tú nunca morirás´ de McEnroe cuando salgo a caminar después del despacho. Sentados al sol en la escalinata era viernes todavía, y teníamos dos días más de festival por delante .

Como en aquella canción de Tulsa, seguramente ambos nos lo merecíamos. No hay bailarinas vascas en el Bolshoi, afirmé.  Ni pingüinos en Groenlandia, respondiste.

Esta semana nos ha dado por pensar en grupos que salieron de sitios cercanos al mar y al final todas los oídos se nos han ido a el cantábrico. Esa costa, ese mar y el influjo de sus acantilados moldearon pentagramas en los inicios del indie en España.

Lo que luego se llamó Xixon o Donostia sound fue una amalgama de grupos con los que crecí. Manta Ray y todas sus diásporas/colaboraciones son padres de muchos de mis artistas preferidos ( Nacho Vegas, Elle Belga, Schwarz… ), Family firmaron el disco con el que siempre me quedaría en español, La Buena Vida hicieron uno de los conciertos más emotivos en los que he estado en un Contempopranea, Nosotrash evolucionaron hacia un pop de culto, McEnroe son mi grupo para momentos mios solo mios....

Aquí en nuestra base imaginaria los días son muy cortos en invierno  y al final muchas jornadas pienso como diría esa canción de Las aventuras de Kirlian, en un día gris yo prefiero una casa. Menos mal que en breve hacemos nuestra Fiesta del Deshielo y nos liberamos del estres de la eterna noche.

https://open.spotify.com/user/groenlandiers/playlist/3LdksP7aVy1xJ8rUnd8FYk

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Publicado el
28 de marzo de 2016 - 19:31 h
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