Las mujeres de mi vida

  • Mi madre, por soportar mi adolescencia y mi ingratitud.
  • Mi hermana, por mantenerse firme en su vocación a pesar de todo.
  • Mi abuela, por sobrevivir a su tiempo.
  • Luci, por los cafés charlados y su sabiduría.
  • Lucía, por ser hermanas sin serlo.
  • Anna, por ser mi guía emocional e intelectual.
  • Marta, por la perplejidad compartida.
  • Mis amigas Laura y Olga, por criar a sus hijos solas y fuertes.
  • Nines, por entender mis palabras y mis silencios; por habitar en mi cerebro.
  • Rosa C., por los paseos y el cuidado.
  • Rosa A., por la complicidad.

La lista de mujeres a las que admiro no incluye nombres conocidos y sin embargo componen el libro de mi historia. Las razones por las que las admiro no tienen que ver con sus éxitos personales o profesionales. Son mis motivos, los detalles que las hacen imprescindibles para mi supervivencia.

Podría enumerar a muchas otras y seguirían siendo anónimas, ellas y mis razones.

  • Mercedes, mi pescadera, por soportar la impaciencia de la clientela limpiando boquerones con una sonrisa.
  • Toñi, la conserje de la oficina, por recibirme cada mañana con un "Buenos días, mi niña".
  • Inmaculada, mi vecina, por su ayuda permanente.

Y mis hijas, porque heredarán lo que ellas han hecho de mí.

Gracias.

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Publicado el
8 de marzo de 2015 - 10:50 h