Déjame imaginar...

Déjame que beba vino... Déjame que reviente ya del todo y que imagine, porque no me queda más... porque no es posible... porque no estarás... Porque el vino me desata y me libra de corazas... Y no es justo que estés aquí en mi mente... y necesito adormecer mi daño.

Llegar a casa empapada por la lluvia... después de esos paseos largos para intentar olvidar.

Y entrar... y llorar bajo la ducha... llorar hasta morirme... hasta confundir llanto con agua.

Déjame que imagine que suena el timbre y que... eres tú.

Eres tú, la fuente que aliviará todas mis carencias... y que temo secar.

Déjame que imagine un instante que abro la puerta y en el abrazo primero me como esa sonrisa y esos dientes...

....Y lloro... Deja que imagine cómo lloro sobre tí nada más olerte por primera vez... Lágrimas que son mi vía de escape para no olvidar que aún siento.

Y esos besos... quiero imaginarlos...  Deja, por favor... deja que sienta tu lengua dentro de mí y extraiga todo tu jugo. Porque necesito ahora mismo más besos incluso que sexo... Necesito argumentos, y guardarlos para recordarlos cuando llegue el momento que quiero retrasar, aunque muera por fundirme contigo hasta traspasarte.Y tú a mí...

Deja que imagine cómo ni podemos hablar.. cómo nos morimos de ansia nada más vernos... Déjame, por favor...

Le daré otro trago al vino hasta acabar mi botella y te corresponderé por fin. Como hace tantísimo que no beso...

Sin mediar palabra. Y morderé fuertemente tus labios de abajo a arriba hasta querer arrancarlos de puro ansia... El primer sonido será el de nuestro aliento. Tu aliento será mi oxígeno, porque será hoy lo único que respire... aunque me desmaye, aunque hiperventile...

Arrancaré tu ropa... y tú la mía... Te sentarás en ese sofá que tantas veces viste y, ya sobre tí, te apresaré con mis piernas deseosas de amor... Te atraparé tan fuerte que te haré daño, te clavaré mis huesos, te estrangularé la cintura para que no te olvides nunca de ese momento... Aunque cada uno tenga su vida... aunque no pueda ser... Porque sé que ese es tu medio para comunicarte. El deseo. Y sabré traducir a palabras, esas que temen salir de tu boca, cada uno de tus gestos mientras me penetras.

Solo de pensarlo muero de rabia... la ira me colma. Porque no es el momento, porque estoy sin ventaja. Porque lo sé. Porque me quedé en la salida cuando sonó el disparo y tú ibas ya muy por delante cuando quise dar un impulso ... Y te veo correr, y correr... y mis piernas siguen paralizadas... Y cada vez te veo más lejos y sufro por no poder moverme.... Y te me vas... Y te me irás...

Pero esta noche... déjame imaginarte, alcoholizada... y que pierda el control desde mi soledad. Quiero perder el control ahora que no me ve nadie. Voy a mirarme en el espejo y a dejar que las lágrimas se fundan con el rimmel. Ahora sí. Ahora estoy preparada para continuar...

Déjame imaginar que me abrazas como hace tanto que nadie me abraza... Y que solo pensarlo me inflama el corazón, y la sangre baja a mi clítoris hasta dolerme... Me arde... Y me lo aprieto con fuerza con mis manos... Y el pecho también, porque es exacto el dolor.

Y besos... muchos besos... besos que nunca me sacian porque me siento una mendiga de cariño y no me creo aún que alguien me desee de repente, como un regalo...  Porque mis vacíos me hicieron perder el orgullo hace años. Tantos... que ya ni recuerdo...

Porque no me importa, total... si tan solo te estoy imaginando...

Y pensar que bajan tus palabras mezcladas con el vaho de esa voz tuya por mi cuello, por mi pecho, por mi vientre... me hace sentir fiebre... Tu respiración se toca. Tu respiración es materia. Que presiona mi piel, que roza, que empuja... que duele.

- "¡Qué lento hablas!! ¿usas los dedos, o la nariz?"

- "Mis dedos. La nariz la tengo en tu chocho en el preciso instante en que despertaste mi imaginación..."

Nunca debiste decirlo. Nunca debí grabarlo. Nunca.

...Porque veinte horas despierta al día dan para mucho imaginar. Y el vino me desata esas manos que siempre guardo para no buscar cariño... Cada noche... Que no sabes lo que cuesta cuando no tienes nada más importante en lo que pensar que en lo que te falta... Prometiéndote cada día que vas a borrar todos los enlaces que te piden buscar... Y sin poder...

Y aun así,  me conformo con tus caricias... porque solo imaginar tenerte dentro de mí me hace llorar...

Pero llorar de puro sentimiento... de emoción...

Me has pillado vacía... Vacía de todo... de amor, de cariño, de besos, de ilusión... vacía de sentimientos y sin ganas de nada más... Ni de batallar... Muerta, sin esa vida por la que tú peleas... Sin ganas. De nada.

Y me asusta que rellenes sin querer mis huecos... Esos huecos antes cubiertos de piedra caliza, luego de arcilla dura...que fuiste reblandeciendo y reblandeciendo... que fuiste lubricando con pequeñitas palabras que quizás para tí mataban el aburrimiento nada más... y en mí, tan necesitada,  transformaban los muros en papel de fumar. Papeles de fumar que tan solo un ingrávido soplo tuyo los haría volar... y estaría perdida.

Porque en esos momentos en que me sentí sin nada me hiciste vibrar de nuevo... El primero al que permití entrar en mi cárcel...

No te asustes, no... tan solo estaba imaginando...

Sabes que enfermarías a mi lado hasta quedarte sin respiración... lo sabes. Tengo todo lo que te odias... Todo alrededor de mí. Y pensar que es imposible no sé si me alivia o me hunde más...

Pero no puedo evitar imaginar que follamos con ansia... Que follamos como si no hubiera más tiempo... Que me penetras con fuerza y me chorrean lágrimas sin poderlo remediar... Que no me basta... nada me basta ya.... Que chillo... que me da un ataque de rabia... Que de repente te quiero y de repente te odio... Por sacarme los sentimientos otra vez que tenía bajo llave... Te levantas, pero yo sigo entrelazada sin poder soltarme. Me tumbas en la mesa lanzando al aire gruñidos de Los Picapiedra...

No quiero ni imaginar que me lames y me relames... Ni yo a tí...  Ni que sollozo tu nombre entre jadeos y llantos... y lo escucho por primera vez en voz alta mientras hundo mis muslos en mis ojos.  Ni que se me escapan palabras que no quiero. Ni a tí. Aunque las palabras solo se sientan a medida que salen de la garganta... yo recibí tan pocas que... Más siento yo no mandar ya en mis fantasías.  El vino es el rey.

No quiero ni que me hables... no quiero palabras... no quiero recordar... solo sentir. Aunque si me miras a los ojos perderé la orientación, y no tendré conciencia de dónde tengo las manos. Ni la boca.

Vámonos al suelo. Reviéntame las rodillas. Clávame la barbilla en la nuca que mi frente atraviese el frío y duro suelo. Hace tanto tiempo que el dolor me acompaña que al menos así sabré localizarlo en un punto de mi cuerpo.

Méteme la polla hasta donde me quepa y arráncame el pelo. Rómpeme el cuello y oblígame a mirarte. Y bésame...por favor.

Atrápame con tus brazos que mis piernas harán el resto... No me sueltes, no... Agárrame fuerte. Abrázame...

Déjame que imagine por un momento que necesitas algo de mí... que sienta que requieres mi presencia.

Déjame imaginarte esta noche embriagada en alcohol... déjame que invente...

Tan solo necesito que me quieran un rato...no temas. Sé volver al pozo sola....

Y aquí me pienso quedar...

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23 de marzo de 2013 - 06:00 h
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