Internacionalización de nuestras empresas

Hace unos días, la Cámara de Comercio de Córdoba a través de la vigesimosegunda edición del Índice de Confianza Empresarial, elaborado por el Servicio de Estudios de la citada Cámara, publicaba unos datos preocupantes sobre las empresas cordobesas. La confianza de nuestras compañías en el clima económico actual se ha reducido 7 puntos. Concretamente del 39,9 sobre 100 registrado hace un año, al 32,9, en el actual. Los resultados son peores e incluso en  las distintas áreas hay un deterioro generalizado.

Sin embargo, hay un dato muy positivo para el sector agroalimentario y es que es un sector de los que presentan mejores resultados. Un 25 por ciento de las empresas alimentarias califican su marcha como buena. Una de las facetas más interesantes del estudio es la marcha de las exportaciones en el primer semestre de 2012.  Jamás han existido tantas empresas cordobesas saliendo al exterior. Se están abriendo mercados y como consecuencia de esto se están aumentando los ingresos por la exportación.

Con respecto al sector del aceite de oliva, el Informe de Septiembre de la Agencia para el Aceite de Oliva valoraba que la comercialización total de aceite de oliva se cuantifica en 1,4 millones de toneladas, un 5,5 por ciento más que en la campaña anterior y un 14 % más sobre la media de las cuatro últimas campañas. Además, la media mensual comercializada ha sido de 121.500 toneladas.

En cuanto a la exportación, y según los datos de la Agencia,  se cuantifican prácticamente a 30 de septiembre en unas 875.900 toneladas, que aumentan significativamente las cantidades de campañas anteriores. La media mensual exportada en la campaña ha sido de 72.990 toneladas.  Aspecto este importantísimo, pues tenemos que recordar que el volumen total de aceite de esta campaña ha sido de 1.613.400 toneladas, cosecha record de producción.

Es importante por parte de las empresas prepararse para esta situación económica y productiva que se avecina, porque el consumo de aceite en el mercado interior permanece prácticamente estable.

Necesitamos la internacionalización y la formación empresarial y laboral, así como seguir investigando en innovación y en nuevas tecnologías. Y como agricultor cooperativista me permito romper una lanza a favor de las cooperativas agrarias. Estas entidades, a pesar de la crisis, han dado muestra de solidez, aumentando su presencia en los mercados internacionales. La internacionalización se perfila como una salida crucial para estos momentos actuales. Además, la cooperativas agroalimentarias permiten a los agricultores y ganaderos generar renta y beneficios en sus explotaciones, contribuyendo a mantener una población estable en nuestras comunidades rurales, porque en nuestros pueblos a veces una cooperativa es la única empresa de actividad económica. Con estas rentas, lógicamente, permiten el nacimiento de otras empresas directa o indirectamente y que producirán la creación de puestos de trabajo a nivel local.

Hay que hacer un esfuerzo importante para promocionar nuestro aceite y comunicar a nuestros clientes la calidad del mismo y sobre todo tener el control de este valor para quedarnos con la fidelización de los clientes, apostando por las marcas y el diseño industrial. Ahí es donde el Gobierno andaluz tiene que colaborar con el sector.

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19 de noviembre de 2012 - 07:00 h