Los beneficios de nuestro aceite de oliva

Ya lo había comentado alguna vez en a pie de surco , la Comisión Europea, por fin, y tras un largo proceso, había sacado adelante la lista de declaraciones autorizadas sobre las propiedades saludables de los alimentos, distintas de las relativas a la reducción de riesgo de enfermedad y al desarrollo de la salud de los niños.

Esa lista es la que recoge el Reglamento 432/2012, y que permite que las comunicaciones comerciales, promociones, publicidad, así como las mismas etiquetas del producto, puedan señalar a las propiedades de esos alimentos, de tal forma que puedan llegar al consumidor toda esa información.

Dentro de esos alimentos está nuestro aceite de oliva, y alguna de esas alegaciones aprobadas se refieren a él, de tal forma que confiamos en que todo esto redundará en una mejor información para el consumidor.

Por ejemplo, los polifenoles del aceite de oliva contribuyen a la protección de los lípidos de la sangre frente al daño oxidativo. Los efectos beneficiosos se logran a partir de una dosis diaria de unos 20 gramos.

Así la vitamina E, favorece la protección de nuestras células frente al daño oxidativo. Y los aceites de oliva, son una fuente muy importante de vitamina E.

Otra cuestión, es que la sustitución de grasas saturadas por grasas insaturadas en la dieta contribuye a mantener niveles normales del colesterol sanguíneo.

Aún está abierto el proceso para la aprobación de las alegaciones de reducción del riesgo de enfermedad, así como lo relacionado con el desarrollo de la salud de los niños. Lo importante es que este Reglamento ya está en vigor desde hace más de un año y sigue siendo desconocido para muchos productores y consumidores. Así, el consumo de aceite de oliva sigue por debajo de los 10 litros por persona y año. Sin embargo en Grecia, se consumen 23 kilos per cápita.

Y sigue pues la asignatura pendiente por parte de muchos consumidores, que no saben qué aceite están comprando. La crisis económica está consiguiendo que muchos consumidores compren barato, sin plantearse realmente si es aceite virgen extra o aceite de oliva, y se olviden de todas las cualidades beneficiosas para la salud.

El sector tiene que continuar luchando por promocionar estas cualidades positivas para nuestra salud, y precisamente ahora que la Interprofesional del Aceite de Oliva ha enviado al Ministerio, para su aprobación, una nueva Extensión de Norma, que tendremos que pagar todos los productores, industriales y comercializadores para los próximos cinco años, hay que promocionar nuestro virgen extra y sobre todo no hay que olvidar la importancia de la Distribución Comercial, a la hora de transmitir al consumidor las distintas categorías y las cualidades de nuestro aceite de oliva. Así, mientras en el lineal del supermercado no se tengan en cuenta los precios con respecto a la extraordinaria calidad de nuestros aceites, el resto de los eslabones de la cadena de valor del aceite, poco pueden hacer.

Y sobre todo, la Administración tiene que colaborar también pues muchas cuestiones pueden ser mejoradas. Por poner un ejemplo, el panel de cata, tiene que ser mejorado, puesto que todo lo que sea subjetivo no favorece a la calidad. Hace falta una norma objetiva que defienda la calidad, que mejore la trazabilidad del producto y que piense en lo que le gusta al consumidor.

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23 de junio de 2014 - 08:00 h