La jueza Mercedes Daza ofrece una mirada al pecado desde el arte
La frontera entre la justicia y la creación artística se difumina, una vez más, desde la mente de Mercedes Daza, jueza en la Audiencia Provincial de Córdoba y autora de la exposición 'Los pasos del pecado', donde las fronteras se eliminan y la imaginación transita sin límites entre la razón y la emoción, entre la letra de la ley y el trazo libre del pincel. El Centro UCOCultura inauguró este lunes una muestra que reúne once obras en las que la artista plantea un recorrido introspectivo por los límites morales contemporáneos.
Bajo un título cargado de resonancias simbólicas, Daza propone una revisión contemporánea de los pecados capitales, alejándose de la tradicional carga de culpa para situarlos en un escenario donde predominan la luz y el color. El mensaje es claro desde su prisma vital y artístico, en fondo y forma: en la sociedad actual, la pena se suspende. Es por ello que ha querido transformar ese imaginario clásico en una experiencia visual donde las formas -especialmente las piernas femeninas fragmentadas- irrumpen como elemento narrativo y disruptivo. La exposición invita así al espectador a interpretar, más que a juzgar, en un diálogo abierto entre lo ético y lo estético.
“Yo he entendido que, lo que era un escenario oscuro, ahora se ha convertido en todo lo contrario, en luz, en color”, subraya Mercedes Daza, quien hace hincapié en que ha querido dejar su sello “transfigurándome en piernas femeninas, que se insinúan, se entrelazan, se derriten, se disparan y, desde ahí, ir narrando los distintos pecados y una misma historia”. En definitiva, la autora afirma que los que visiten la exposición se van a encontrar “muchas ganas de pecar”.
La trayectoria de Daza refuerza el carácter singular de esta propuesta. Su carrera no solo se desarrolla en los tribunales, sino también en el ámbito literario y artístico, donde acumula más de un centenar de reconocimientos en certámenes nacionales e internacionales. Obras como Llueve o Cuentos de cama y despedida evidencian una voz narrativa consolidada, mientras que su producción pictórica se inscribe en un lenguaje conceptual donde la abstracción y la simplicidad formal funcionan como vehículos de reflexión.
Esa dualidad —la de quien aplica la ley y, al mismo tiempo, la cuestiona desde el arte— atraviesa toda su obra. Pasear por estas once muestras invita a dar rienda suelta a la imaginación. A dejarse llevar, desde un punto de visto imaginativo y onírico, hacia un mundo en el que el pecado deja de ser algo prohibitivo y goza de una atracción singular, incluso, en cierto modo, afectiva y carnal.
No hay duda que 'Los pasos del pecado' sigue una línea definida, aunque desde una mirada más ambigua y abierta. Un fondo común, pero al que se puede llegar desde diferentes prismas o puntos de vista. Todo depende del ojo desde el que se mire. No hay condena explícita, sino una invitación a reconsiderar los conceptos heredados. La artista parece situarse en un terreno intermedio, donde el juicio se suspende y el espectador debe completar el sentido de la obra. Esa ambigüedad, lejos de restar fuerza, potencia el impacto de una propuesta que interpela directamente a la conciencia.
La puesta en marcha de la exposición, que se podrá visitar hasta el próximo 6 de junio de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 y sábados, domingos y festivos de 11:00 a 18:00, contó a su vez con la presencia del rector de la UCO, Manuel Torralbo; el presidente de la Audiencia, Miguel Ángel Pareja Vallejo; y el abogado y profesor asociado del Departamento de Derecho del Trabajo de la UCO, Federico Medina.
Torralbo puntualizó que la artista busca “nuevas formas de trasladar el arte”, además de reiterar que “la Universidad tiene que ser la casa de la cultura y, aunque nuestra sede es pequeñita, tiene un corazón grande y siempre está llena de actividades de artistas que quizá no tienen oportunidades de exponer en otros espacios”.
Mercedes Daza es una creadora poliédrica que habita en la frontera donde la palabra y el lienzo se funden. Artista plástica, escritora, doctora en Derecho y jueza en ejercicio en la provincia de Córdoba. Su trayectoria le permite diseccionar la realidad con una agudeza que trasciende el rigor de la norma para reconstruirla bajo el prisma de la ficción y el color.
En su obra, la narrativa visual y el peso del concepto se entrelazan en una voz inconfundible que no solo cautiva la percepción, sino que sacude la conciencia, dejando un rastro indeleble donde la observación analítica y la expansión creativa convergen en un mismo horizonte de libertad.
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