De patios entre Santiago y San Pedro (IV): Isabel II, 1

Casa-patio de Isabel II, 1, en la ruta Santiago-San Pedro | ÁLEX GALLEGOS

El visitante recibe la bienvenida con una frase en árabe. El enunciado lo recoge un letrero dispuesto en el dintel de la puerta. Lo escrito viene a expresar que éste es el patio de los cinco sentidos. De ahí que reciba el nombre, para quienes lo habitan, de Al-Yumm. Cruzado el breve pasillo que a modo de zaguán marca el camino aparece uno de los muchos recintos que participan del Festival de Patios de Córdoba. Se ubica en el número 1 de la calle Isabel II, en el discreto entramado entre La Magdalena y el viejo convento de Regina Coeli. De manera especial, por tanto, se vive en este rincón cada Mayo Festivo de la ciudad -guía-. Un período éste en el que las plantas lucen más que nunca gracias al trabajo de Julia Sesma y otros vecinos.

La casa-patio mantiene el sello de los antiguos inmuebles en los que residían más de una y de dos familias. De hecho, son varias las que habitan en un edificio con el que, por si fuera poco, mantenía una estrecha relación una de las grandes figuras del arte contemporáneo de Córdoba. El músico y pintor Rafael Botí nació entre sus paredes, las mismas en las que Julia Sesma aprendió el cuidado de las macetas de la mano de su abuela, cuyo recuerdo todavía le emociona. Ella y su marido son propietarios de un hogar que comparten en vecindad y que interviene en el Festival de Patios, en la modalidad de Arquitectura Antigua, desde los primeros años del presente siglo. En este espacio, la naturaleza es parte propia de las personas. "Provoca muchos sofocones, pero dentro de lo que cabe me da mucha alegría. Es mi vida", asegura Sesma.

PREGUNTA. ¿Qué significa el patio para usted?

RESPUESTA. Para nosotros es la vida. A mí me da la vida. Los demás están trabajando, pero para mí que estoy jubilada es la vida. Provoca muchos sofocones también, pero dentro de lo que cabe me da mucha alegría. Es mi vida. Veo caer una hoja y me tiro tres horas ahí para cuidar unas plantas y otras, y no acabamos nunca.

P. ¿Por qué decide participar en el Festival?

R. Porque a mí me gustaba mucho, además todo lo que sea Córdoba… Aunque me veas rubia, me encanta Córdoba y para mí es lo mejor del mundo. Como esto fue de mi abuela... La que me enseñó a mí no fue mi madre, fue mi abuela. Fue ella la que me metió en todo el follón de las flores. Por eso lo pongo, por recuerdo a ella, que las flores eran también su vida.

P. ¿Qué opinión le merece el Festival de Patios hoy por hoy?

R. Bien, pero podría estar un poco mejor averiguado para nosotros, que no nos dan mucho tampoco. Pero como lo ponemos por gusto, no porque nadie nos obligue… Pero también tienen que gratificarnos de otra manera, ya te lo digo. Esto tiene muchísimo trabajo, muchos sofocones y muchas horas.

P. ¿Qué considera necesario mejorar?

R. Nos tendrían que gratificar de otra manera, con otras ayudas. Yo no lo sé, eso tendrían que buscarlo ellos (las instituciones). No nos hace falta una gratificación porque lo ponemos porque nos gusta, pero también nos gusta que nos den una gratificación. Nosotros trabajamos mucho y los que se llevan el dinero son otros. Aquí los que viven de esto son los hoteles, los restaurantes… y los que vivimos aquí no nos llevamos nada. Como no te den un premiecito, te cuestan los dineros.

P. ¿Qué futuro cree que aguarda al Festival de Patios?

R. No lo sé. La juventud está un poco resabiada. Los que viven aquí, están trabajando. Ellos se sacrifican, pero no sé hasta qué punto se van a sacrificar cuando sean un poco más mayores y nosotros (por su marido también) ya no podamos hacer esto. Es el problema. Yo ya tengo 70 años y cada vez voy con menos fuerzas. La juventud, que es la que viene tirando para delante, a ver cómo va tirando. Creo que va a costar más trabajillo, porque mantener esto si luego no tienen una cosa que digan: "Mira, esto sí merece la pena". No sé hasta dónde van a llegar los patios, pero sería una pena que se perdieran, porque creo que es lo que más mueve en Córdoba de personas. Ellos sabrán, en el Ayuntamiento, cómo averiguan esto.

P. ¿Cuál es su recomendación para disfrutar de los patios?

R. Que entren con respeto (los visitantes), que sepan que no están entrando en un parque temático. Están entrando en el patio de una casa particular y nos cuesta mucho trabajo ponerlo como está. Que tengan respeto, porque algunos entran que parece que es de ellos. Son los menos, también tengo que decirlo. Pero la gente tendría que saber que esto es una casa particular, que no es un parque donde puedas venir a soltar a los niños y ya está.

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