De repente, otra vez el último de la fila

Los jugadores del Córdoba, abatidos tras perder ante el Osasuna | MADERO CUBERO

Empieza a vestir de bronce cuando en realidad es de plata. Lenta y dolorosamente el metal cambia. También el color de la realidad. Es el resultado de la situación actual del Córdoba, que ocupa la última plaza de la tabla de Segunda A. El cuadro califal vuelve a ser colista de la categoría después de más de una década -con la temporada ya en un punto medianamente avanzado como mínimo-. Un duro trance al que además ha de sumar la circunstancia de que la distancia con la permanencia es ya de cinco puntos. Dicho de otro modo, el conjunto blanquiverde cierra el primer tercio del campeonato de Liga en el peor escenario posible. Y con una colección de estadísticas negativas que aportan aún más inquietud y preocupación.

De entrada, el Córdoba no cerraba la clasificación de Segunda A desde hace más de un lustro. Y de un decenio. Cierto es que fue propietario del vigesimosegundo lugar en las campañas 2008-09 y 2009-10, pero no lo es menos que en ambos casos ocurrió en la primera jornada. Es decir, resultó una problemática eventual y con escaso valor analítico. De esta forma, la última vez en que el cuadro califal portó el cartel de colista de la categoría de plata en un momento significativo de la temporada fue en la amarga y tristemente recordada 2004-05. En efecto, sucedió en el curso del más reciente de los tres descensos a Segunda B que sufrió la entidad.

Precisamente ese ejercicio liguero, el más desagradable para el club y para su afición en una ya larga trayectoria en Segunda A, el Córdoba apenas supo ser algo más que farolillo rojo. Un rol que desempeñó por vez final en la jornada 35. Después el equipo ganó oxígeno, pero no el suficiente. Es decir, el cuadro califal es el último de la fila después de más de 12 años. Situación ésta que debe comenzar a resolver el conjunto blanquiverde a partir del próximo domingo (18:00) en su visita al Sevilla Atlético, rival con el que iguala a puntos en la cola de la tabla. Pero no sólo, por cierto, para dejar de ser colista sino para evitar que el drama sea creciente, y prolongado.

Además de ocupar la última plaza de la tabla, el Córdoba se aleja cada vez más de la permanencia. En la actualidad, la diferencia con la decimoctava posición es de cinco puntos. Por suerte, ya que bien pudiera ser levemente mayor. La derrota del Nàstic ante el Oviedo (1-2) evita que la brecha sea de seis. En este sentido, el cuadro califal sufre la distancia más amplia a estas alturas de campeonato con la última posición que permite continuar en Segunda A desde la campaña 2013-14. Entonces, el Real Madrid Castilla se hallaba a siete puntos de la salvación.

Por si fuera poco, el conjunto blanquiverde atraviesa su peor tránsito en la división de plata desde la temporada 2008-09. Desde entonces, sólo habitó en zona de descenso más de una jornada de manera consecutiva una sola vez. Fue el pasado curso, en las fechas 25 y 26. Entonces fue decimonoveno. Por tanto, hay que viajar ocho años atrás -casi nueve- para hallar una situación parecida. En el mencionado campeonato que comenzó con José González en el banquillo y terminó con Juan Luna Eslava al frente, el equipo acumuló hasta siete semanas en posiciones de peligro -entre la jornada 16 y la 22, ambas inclusive-. Ahora va por la quinta y, como mínimo dados los números, va a sumar una sexta.

Etiquetas
stats