“Me pongo un sobresaliente”

Carlos González, presidente del Córdoba | MADERO CUBERO

No suele comparecer Carlos González en medios locales, por lo que su presencia en el programa Por la escuadra de Onda Mezquita, compartiendo mesa con el carismático entrenador Rafael Sedano, resultó un plato fuera del menú habitual. A falta de apenas unas semanas para que deje la presidencia del Córdoba -que pasará a ocupar su hijo Alejandro González-, el accionista mayoritario respondió a las cuestiones planteadas por el presentador, Rafa Peralbo, con su talante clásico. “¿Que me ponga una nota? Pues mire usted, aunque pueda parecer feo porque lo diga yo: un sobresaliente”, indicó el empresario al serle solicitada una valoración de su gestión en lo deportivo y en lo social. En el aspecto económico, su catalogación subió de grados: “Una matrícula de honor”. Tranquilo ante la situación deportiva del equipo, que está a dos puntos del play off y a tres del descenso, ha resaltado que tiene “plena confianza” en la plantilla y que habrá movimientos en el mercado de invierno “si me lo piden los técnicos”, algo que “aún no han hecho”.

“Un equipo de la entidad del nuestro no puede permitirse estar tantas jornadas sin ganar”, dijo a propósito de la destitución de Oltra, con quien guarda “una excelente relación”. Desveló que “junto con el de Rafa Berges”, el del valenciano es el despido que más le ha dolido “en lo personal”, pues se trata de “buenas personas, entregadas al máximo en su trabajo”, pero “había que darle un giro al equipo”. Los cánticos en su contra de los aficionados en las últimas jornadas “no” le “dolieron” porque “tienen razón: si un equipo no gana, se van a meter conmigo”, aunque apunta que el grupo tiene calidad “para pelear por el objetivo, que no hace falta decirlo porque viene marcado por el propio fútbol”. “El Córdoba es un grande de Segunda y su objetivo es el de un grande: ascender. Que lo consiga al final o no es otra cosa, pero un grande se tiene que comportar así”, ha indicado en el programa deportivo.

González se mostró ufano por el trabajo realizado con el mundo peñistico, que ha sido “fantástico”, y aunque ha lamentado que no se haya producido una unión entre los dos grandes colectivos de la provincia -la Federación y la Agrupación-, ha insistido en que “algún día se hará” porque “al final todos están unidos por un sentimiento que es el Córdoba”. En lo social, ha manifestado que cuando llegó a la presidencia “había ocho mil socios, y mil eran regalados, y ahora me iré dejando dieciséis mil y ningún carné regalado”. El mandatario saldrá del palco presidencial, aunque seguirá acudiendo “a todos los partidos” en el palco que se ha construido “para la propiedad”. “Y al final de temporada vendré a pedir el balance económico y a evaluar los resultados, como hace el dueño de cualquier empresa”, dijo.

La llegada de Carrión ha sido “positiva” porque “se ha visto en los resultados: dos victorias”. Además, González ha resaltado la apuesta por los jugadores de la cantera y ha vuelto a insistir en que “no somos dieciocho, sino cuarenta” en referencia al nivel que tienen los miembros del filial para dar el salto a la primera plantilla. Tras reiterar que en el mercado de invierno “decidirán el señor Carrión, que es ahora el entrenador, y el señor Emilio Vega”, González ha declarado que “el dinero no es ahora una prioridad para el Córdoba”, ya que “hay nueve millones de beneficios”. “El avance al que más valor doy es la mentalidad. El otro día me dijo Carrión que si pasamos en la Copa no quiere al Real Madrid ni al Barcelona, sino al equipo contra el que más posibilidades tengamos de pasar, contra el que podamos jugar de tú a tú”, ha señalado. Con Carrión está “encantado”. “Le conozco y sé lo que puede dar. Algún día, cuando se vaya, porque se irá algún día, le veremos entrenar en Primera”, indica.

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