Boxeo
Noelia Gutiérrez revalida su trono en España
Noelia Gutiérrez ya avisó. Cuando el pasado abril repasaba en estas mismas páginas tres años de gloria y decepciones, la boxeadora cordobesa dejó claro cuál era el siguiente hito que quería que apuntaran: seguir reinando en la élite española. Este sábado lo firmó sobre el ring de Badajoz, en la octava sesión del Campeonato de España élite, donde se impuso a la madrileña Verónica Viñuelas en la final del peso de 51 kilos y revalidó el título nacional absoluto por segundo año consecutivo.
Y lo hizo con autoridad. La cordobesa se adueñó del centro del ring desde el primer asalto y no lo soltó, imponiendo su marca de la casa: presión constante, entrada en distancia y una movilidad endiablada que le permitió golpear y salir sin apenas recibir. Más activa, más certera y más contundente que su rival, Gutiérrez combinó la agresividad con un trabajo defensivo notable, esquivando con la cintura y rectificando posiciones para dejar en nada los intentos de una Viñuelas que, pese a su valentía y a la rapidez de manos de sus 22 años, nunca llegó a incomodar de verdad a la campeona.
Las tarjetas lo confirmaron sin lugar a dudas. Cuatro de los cinco jueces vieron un 30-27 inapelable para Gutiérrez, a la que concedieron los tres asaltos, y solo el juez neutral se descolgó con un ajustado 29-28 para la madrileña. De ese modo, y pese a que el veredicto figure formalmente como decisión dividida, el 4-1 refleja lo que se vio sobre el cuadrilátero: el dominio de una cordobesa que gestionó el combate con oficio de veterana, jugando con el reloj y administrando su ventaja sin conceder resquicios en un tercer asalto en el que Viñuelas buscó sin premio la remontada.
Desde la esquina azul la acompañaron su padre y entrenador, José Gutiérrez 'Guti', alma del club por el que compite, y Víctor Segura, el técnico granadino que completa su rincón. A sus 20 años, la cordobesa suma su segundo entorchado nacional absoluto de forma consecutiva, después de imponerse en 2025 en el peso de 52 kilos y de dar este curso el salto a los 51 sin perder un ápice de eficacia. El oro, que llega tras la Copa Iberdrola conquistada en marzo en Vista Alegre, refrenda el dominio de una deportista con la mirada puesta en el ciclo olímpico, en un camino hacia unos Juegos que persigue, como reconoció en la entrevista, también por su padre.
Del otro lado quedó una Verónica Viñuelas que, pese a la plata, se marchó de Badajoz habiendo dado la cara ante toda una campeona y dejando señales de futuro para el boxeo madrileño. El duelo confirmó, además, el buen momento que vive Córdoba en el ring, con la saga Gutiérrez al frente de una generación que sigue sumando metales para la ciudad.
0