Los impagos y el rendimiento deportivo del Córdoba

Jugadores del Talavera celebran un gol ante el Córdoba | LOF

Lejos de encontrar solución parece agravarse. Al menos es lo que permite intuir el más reciente capítulo en el plano extradeportivo. Éste no es otro que el posicionamiento de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) en relación a los impagos en el inicio de la temporada. “Más que alarmante” es la situación para el organismo, que traslada su percepción a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Definitivamente, se abre otro frente para el Córdoba, esta vez a medio camino de los despachos y el campo. Se trata de los atrasos en el abono de las nóminas de sus plantillas deportivas y que esta vez se traduce en una demora -aún leve, eso sí- en los salarios correspondientes a octubre. El problema es que esta circunstancia, como otras, parece afectar al conjunto blanquiverde en el campeonato del Grupo IV de Segunda B.

El relato tuvo su comienzo hace poco más de un mes. Ocurrió en septiembre, cuando las dudas anticiparon lo que finalmente sucedió. Hasta entonces la entidad presidida por Jesús León respondió al pago de los emolumentos de sus futbolistas antes de que concluyera el período concerniente. En agosto, por ejemplo, el cobro por parte de la plantilla en ese momento dirigida por Enrique Martín se produjo el día 30. Se salvó una bola de partido en una etapa en que existía un embargo preventivo a solicitud de Luis Oliver y Joaquín Zulategui (Bitton Sport). Y en la que había de producirse uno mucho más preocupante, pues estaba en acción, por parte de Hacienda.

Precisamente este último hecho hizo saltar las alarmas a finales de septiembre, cuyas nóminas empezó a abonar el Córdoba ya en octubre. El día 8 confirmaron fuentes del club que los pagos, ya en atraso, estaban en curso. La situación era más crítica en lo que se refiere a las jugadoras del Femenino, algunas en coyunturas muy difíciles al vivir lejos de sus casas -y países-. El problema se solventó, según su técnico, Manu Agudo, en buena parte alguna semana atrás. Pero la demora a la hora de responder a los compromisos para con sus empleados habían alcanzado también a los futbolistas del filial y a los empleados no deportivos. Con todo, los acontecimientos continuaron y permitieron pensar en una normalidad recuperada.

Sin embargo, noviembre arranca sin cambios importantes en este sentido. Según pudo saber CORDÓPOLIS, tras consulta a fuentes del club, el Córdoba no ha iniciado el pago de las nóminas de octubre y además existen todavía salarios de septiembre por abonar. En este último caso el atraso afecta al primer equipo también. La intención por parte de la entidad califal es resolver el asunto en los próximos días, para lo que ya trabaja. El tema es saber la capacidad que tiene para hacerlo. Todos estos hechos provocaron el lunes que la AFE mostrara a la RFEF, a través de una carta, “su enorme preocupación por la situación que están viviendo los y las futbolistas”.

Así, la AFE reclamó “una especial atención a las circunstancias relacionadas con la situación económica del Córdoba para evitar posibles consecuencias no deseables”. Lo cierto es que la problemática financiera e institucional del club ya parece tener sus primeros resultados en el campo. Es lo que permite intuir el rendimiento deportivo del primer equipo, ahora entrenado por Raúl Agné, en un comienzo de temporada que no tiene demasiado que ver con lo previsto. Después de once jornadas, el cuadro califal es octavo en el Grupo IV de Segunda B, donde era visto como el principal aspirante al play off. Suma 16 puntos, cifra que le hace estar a cuatro de la promoción y ocho del líder. Los blanquiverdes se encuentran por tanto, hoy por hoy, alejados de los que son sus primeros objetivos.

Si la situación afecta al primer equipo sólo lo saben sus integrantes. La relación entre una circunstancia y el nivel mostrado en el campo es una suposición. Aunque resulta lógica a la luz del juego realizado por el Córdoba en no pocos partidos. Sobre todo en campos ajenos. Como visitante, el conjunto blanquiverde ha sido incapaz de ganar en seis encuentros y ha sumado sólo tres puntos. Estos datos le convierten en el cuarto peor foráneo de su grupo -y uno de los peores de toda la categoría-. Pero las cifras no hacen más que reflejar lo visto en el terreno de juego. El cuadro califal se ha medido, en su mayoría, a rivales que teóricamente han de luchar por la permanencia como lo son el Villarrubia, el Sevilla Atlético, el Algeciras o el Talavera. En ninguno de ellos dio sensación de superioridad -salvo en momentos puntuales-.

Etiquetas
stats