Mikel Merino, el héroe nacional que ya deslumbró en El Arcángel
Córdoba se está volcando estos días con la selección de Luis de la Fuente. Raro está siendo no encontrar, durante la disputa de los octavos de final frente a Portugal y, especialmente, los cuartos ante Bélgica, un bar en el que no se junten decenas de aficionados vestidos de rojo. O blanco, en su defecto (la segunda camiseta que España ha llevado a Estados Unidos ha causado auténtico furor).
El caso es que ante la Portugal de ‘El Bicho’ y la Bélgica de los Courtois, De Bruyne, Doku o Lukaku, un nombre inesperado hizo que los decibelios se disparasen: Mikel Merino. Fiel a su cita y con puntualidad, sobre las 23:00 horas en ambas rondas. El oportunismo del navarro, su llegada desde segunda línea y el gol, esa capacidad innata que le ha acompañado siempre cuando el balón anda suelto por el área, han llevado al pamplonés a ganarse un sitio preferente en el corazón de los aficionados al fútbol de este país.
Muchos le conocen de su época de absoluto esplendor en la Real Sociedad y el Arsenal, pero pocos recuerdan a aquel chico que, con 18 años, se echó a la espalda a Osasuna para salvarlo primero del descenso a Segunda División B y, un ejercicio después, devolver al club de su vida a la máxima categoría.
Y fue justo ahí cuando El Arcángel pudo disfrutar de esa irrupción. Del talento de un chico al que ya se le veía la madera. Rodeado de excordobesistas (Enrique Martín en el banquillo y Miguel Flaño y de las Cuevas en el campo), Mikel Merino fue titular en el encuentro que Osasuna terminó ganando por 0-1 en la jornada 27. No marcó, pero aquella diana rojilla dolió, pues llegó en el minuto 92 por mediación de Berenguer. Ese resultado llegó en plena dinámica negativa para el Córdoba, que llegó a ser líder al término de la primera vuelta y acabó entrando en playoff de milagro.
Lo cierto es que ahí también estuvieron cerca de verse las caras, pero una actuación indigna de Alberola Rojas, que no pitó un penalti clamoroso sobre Fidel Chaves, terminó con las esperanzas cordobesistas de regresar a Primera División solo un año después de su descenso. El que lo hizo, al final, fue el Club Atlético Osasuna de Mikel Merino.
Aunque no disfrutó de la máxima categoría en El Sadar, ya que todo lo que se vio ese curso le valió para que el Borussia Dortmund de Tuchel (actual seleccionador inglés) pagará 3.7 millones de euros que, con variables, terminaron siendo seis para que Mikel hiciera las maletas a la Bundesliga. No le fue bien y se marchó al Newcastle al año siguiente, donde tampoco se asentó. Regresó a España y, con la Real Sociedad, demostró todo aquello que tenía dentro durante seis temporadas antes de que el Arsenal pagara cerca de 40 millones de euros por sus servicios.
Mikel Merino hizo felices a muchos en Stuttgart en la Eurocopa de 2024 y ya ha provocado dos terremotos en julio de 2026. El martes tiene otra cita de enjundia. Quién lo iba a decir aquella noche de febrero de 2015 en El Arcángel.
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