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Cara y cruz para los equipos cordobeses en un fin de semana de extremos
El fútbol cordobés vivió una jornada de marcados contrastes, dejando un balance de luces brillantes y sombras profundas. La gran alegría del fin de semana llevó la firma del Ciudad de Lucena, que rubricó una exhibición incontestable en su estadio, mientras que el Córdoba B logró rescatar un meritorio, pero insuficiente punto tirando de casta a domicilio. Por su parte, la moneda salió cruz para el Salerm Puente Genil y el Pozoblanco, que sufrieron duros castigos en sus respectivos desplazamientos y confirmaron sus dificultades lejos de casa.
Y es que la maldición a domicilio sigue pesando sobre el Salerm Puente Genil en su lucha por la permanencia en Segunda RFEF. El conjunto rojillo tropezó de nuevo lejos del Manuel Polinario en su visita al todopoderoso Águilas, líder del Grupo 4, cayendo por 3-1 tras un combate de poder a poder. Los de Álvaro Cejudo llegaban con la moral reforzada tras imponerse la semana pasada al Estepona, pero pagaron muy cara su fragilidad en los primeros compases del encuentro, demostrando que la salvación pasa inexorablemente por mejorar sus prestaciones como visitante.
El choque se puso cuesta arriba cuando parte del público aún buscaba su asiento en El Rubial. Apenas habían transcurrido 20 segundos cuando Chris Martínez perforó la portería defendida por Benito del Valle para establecer el 1-0. Lejos de amilanarse, el Salerm contestó rápido mediante una buena opción de Salva Vegas que se marchó por encima del larguero, aguantando el tipo en juego pero sufriendo la efectividad letal del líder. El castigo se amplió antes del ecuador de la primera mitad, cuando un penalti cometido por Iván Vela permitió a Chris Martínez firmar su doblete desde los once metros y colocar un duro 2-0 a los 20 minutos.
A pesar de la pesada losa en el marcador, el equipo pontanés no bajó los brazos y rondó el gol antes del descanso. Salva Vegas volvió a acariciar el tanto al no llegar por milímetros a un envío al espacio en boca de gol. Más clara la tuvo Zaca, que dudó en un mano a mano que el meta Salcedo logró desbaratar sobre la bocina. Acto seguido, el propio portero local negó el premio a Lalo en un disparo seco de libre directo, enviando el partido al intermedio con una desventaja excesiva para las ocasiones generadas por los visitantes.
La reanudación trajo un aire nuevo al bloque cordobés, que salió mucho más entonado y decidido a meterse en el partido. Zaca volvió a avisar con un cabezazo a quemarropa que salió desviado y, rozando la hora de juego, Cejudo movió el banquillo dando entrada a Rivero y Azael. La insistencia tuvo premio en el minuto 59, cuando Iván Vela enmendó su error del penalti recortando distancias con un gol de bandera (2-1). El Salerm se adueñó de la posesión, metiendo al Águilas en su área con la posterior entrada de Pozo, Ismael y Pedro González, y rozó el ansiado empate con un nuevo disparo de Lalo que volvió a toparse con los guantes de Salcedo.
Sin embargo, el fútbol fue muy cruel con las aspiraciones rojillas en el epílogo. Cuando la voluntad del Salerm empujaba con todo hacia el reparto de puntos, el conjunto local sentenció el choque en un rápido contragolpe. Ya en el tiempo de descuento (94'), Javi Castedo recogió un balón en transición para batir a Benito del Valle y colocar el 3-1 definitivo, bajando el telón a la reacción visitante y dejando a los pontaneses de vacío en tierras murcianas.
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