Un oro en kickboxing para el cajón de Cisco García
Francisco García Vena lleva una década demostrando que un accidente de snowboard en Austria no iba a ponerle límites. El cordobés, más conocido como Cisco García, sumó este fin de semana un título inesperado a su palmarés: campeón de España de kickboxing en la categoría adaptada, en el Campeonato de España sénior celebrado entre el 23 y el 26 de abril en La Nucia (Alicante). El mismo hombre que en 2015 se despertó en un hospital de Innsbruck con una lesión medular irreversible y que años después rozó el top 50 del ranking mundial de tenis en silla de ruedas, cerró el fin de semana sobre un tatami con una medalla de oro colgada al cuello y una nueva disciplina conquistada.
El torneo reunió a competidores de toda España en ambas modalidades, absoluta y adaptada, y Cisco se mostró sólido ejecutando las técnicas trabajadas junto a su entrenador a lo largo de los últimos meses. Lejos de atribuirse el mérito en solitario, fue el primero en repartirlo. “Gran parte es de mi entrenador, Jesús, un tipo trabajador y humilde que además siempre ha entendido y respetado que el tenis es mi prioridad”, escribió en sus redes sociales, refiriéndose a Jesús Bellido, del club cordobés Boxing Agoge, pieza clave en su preparación para el campeonato.
Más allá del resultado, el cordobés quiso poner en valor lo que encontró en La Nucia más allá de la competición. Destacó la “entrega, el respeto y la pasión” de todos los luchadores presentes, tanto en la modalidad absoluta como en la adaptada, y habló de “gente que no negocia con sus ganas”. No es la primera vez que Cisco convierte un logro deportivo en una reflexión más amplia: abogado de profesión, conferenciante e influencer con más de 250.000 seguidores y reconocido por Forbes entre los 100 mejores de España, su figura trasciende desde hace años el ámbito puramente deportivo.
El título llega en un momento de transición. Cisco ha confirmado que este será su último año compitiendo a nivel internacional en el tenis en silla de ruedas, la disciplina que le devolvió la ilusión tras su accidente y con la que llegó a codearse con los mejores del mundo. La raqueta sigue siendo su prioridad en esta recta final del circuito, pero la incursión en el kickboxing adaptado no es un capricho puntual, sino otra muestra de una filosofía que el propio Cisco resume mejor que nadie: “A veces la vida va de cruzarte con personas que no empujan, pero sostienen”.
Sea como fuere, la medalla de oro del fin de semana en La Nucia añade un capítulo más a una historia que, diez años después del accidente en Mayrhofen, sigue sin dar señales de querer terminar. El cordobés cierra su etapa internacional en el tenis con el calendario todavía por delante, pero con la misma actitud con la que lo empezó todo: aprendiendo, compitiendo y buscando el siguiente reto. Esta vez, con los guantes puestos.
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