El Córdoba B, otro invicto con ganas de desafío

Los jugadores del Córdoba B tras ganar el trofeo Ciudad del Torcal | CÓRDOBA CF

Su balance es menos positivo. Pero no deja de resultar favorable. Sobre todo con las circunstancias propias, que son diferentes. Los guarismos no destapan una brillantez como la del primer equipo, si bien es meritorio completar un verano sin saber lo que es la derrota. Porque el Córdoba B desconoce el dolor, o el escozor al ser encuentros sin puntos en juego, del tropiezo en una pretemporada que despidiera días atrás con un trofeo. Ése es el segundo que suma tras un buen período de preparación y, por mucho que lo lograra en la tanda de penaltis, viene a aportar más estima a una escuadra en plena formación. Lo cierto es que el filial blanquiverde es otro invicto, como el principal cuadro de la entidad califal, con ganas de desafío. Uno nuevo que no es muy distinto al anterior, pues el objetivo de nuevo es la permanencia en Segunda B. Precisamente el equipo de Jorge Romero inicia otro curso, el segundo consecutivo, en la categoría de plata el próximo sábado ante el Extremadura (Francisco de la Hera, 21:00).

El sabor es delicadamente dulce. Delicadamente porque apenas consiguió ganar dos de sus amistosos. Dulce porque logró cerrar su periplo estival sin caer ante ninguno de sus rivales. En definitiva, el Córdoba B concluyó el pasado domingo su pretemporada con un total de dos victorias y cinco empates. Cero derrotas. Ese último dato siempre es importante para cualquier equipo cuando encara una nueva campaña. En el caso de los blanquiverdes, supone un estímulo para mantener la línea definida algo más de un mes atrás de cara a su futuro próximo. El filial afronta la siguiente temporada con una plantilla muy renovada y con jugadores que navegan en la juventud -que deben evitar sea bisoñez-. Además, los califales regalan dos trofeos al club de El Arcángel, ambos obtenidos en sendas tandas de penaltis. El primero fue el Memorial Rafael Naranjo-Gabriel Sánchez, que ganó al Espeleño (1-1 en los 90 minutos). El segundo, el clásico venido a menos Ciudad del Torcal, que levantó tras igualar también a uno con el Antequera.

Comenzó el Córdoba B su andadura veraniega en Azuaga, donde empató a dos. A cuatro igualó en Huétor Tajar, justo antes de lograr el primero de sus dos triunfos en este período. Las dos victorias las sumó el cuadro califal en tierras jiennenses. La que antes llegó tuvo lugar en Martos, mientras que la otra se produjo en el penúltimo duelo amistoso ante el Real Jaén. En ambos casos los de Jorge Romero se impusieron por 1-2. Además de los mencionados equilibrios con el Espeleño y el Antequera, el filial completó su pretemporada con otra igualada ante el Ciudad de Lucena (2-2). De esta forma, el segundo cuadro de El Arcángel despidió la etapa de preparación del nuevo curso con una virtud a mantener y un defecto a arreglar. La primera es su eficacia goleadora, con catorce tantos en siete partidos. Lo segundo es su fragilidad defensiva, al menos a priori, pues recibió doce dianas.

Dentro de ese panorama dos hombres destacaron sobre el resto. Uno fue el canterano Vera, que anotó tres goles, si bien dos fueron desde el punto de penalti. El otro fue un recién llegado, en concreto un Sillero que incluso tuvo ocasión de estrenarse, aunque sucediera en un amistoso, con el primer equipo. El delantero, uno de los futbolistas llamados a ser importantes la próxima campaña, marcó otros tres tantos antes de sumarse al trabajo del plantel dirigido por Carrión. Sea como fuere, la victoria empieza a ser fundamental siempre, semana tras semana, a partir del próximo domingo. Ese día el Córdoba B visitará a un Extremadura que, por su pretemporada, aparenta ser uno de los rivales a batir en la nueva campaña en el Grupo IV de Segunda B. Arranca la lucha del filial, otro invicto con ganas de desafío.

Etiquetas
Publicado el
17 de agosto de 2017 - 08:15 h