La tarde en la que el Córdoba bordó el fútbol
12 de noviembre de 2011. El Córdoba CF, auténtica revelación de ese inicio de campeonato, se presentaba en la Nova Creu Alta con una papeleta importante. Ocupaba la séptima posición (22 puntos) y se medía a un Sabadell no menos sorprendente. Los arlequinados, por aquel entonces, se encontraban situados en novena posición y con solo un punto menos que el conjunto blanquiverde. Era, por tanto, el momento de dar un golpe importante sobre la mesa de aquella campaña 11/12.
Temporada que, como la actual, arrancó con dudas y con una apuesta muy arriesgada por parte de la propiedad, ocupada en aquel momento por el primer año de Carlos González al frente del club cordobesista. Ese equipo, dirigido por un Paco Jémez todavía poco conocido en los banquillos, se presentó en el inicio del campeonato con jugadores que dejaban muchas dudas. Las críticas arreciaron desde que los primeros fichajes fueron Carlos Caballero y López Silva, recién descendidos a Segunda División ‘B’ con el Cádiz; pero fueron todavía mayores cuando, para el ataque, se optó por un desconocido Borja García y un experimento como Patiño para acompañar a Charles, el único que se había ganado la temporada anterior considerarse como un valor seguro.
Por si fuera poco, desde el club se optó por darle la batuta del equipo a un Javi Hervás que, solo unos meses antes, se encontraba anclado y no terminaba de contar en el Córdoba ‘B’. Hasta que Jémez, con esa mezcla de atrevimiento y su punto de locura, lo puso a jugar para formar, junto al experimentado López Garai, una de las mejores parejas de centrocampistas de toda la categoría de plata (Hervás, incluso, acabó traspasado al Sevilla a cambio de 1’2 millones de euros).
El caso es que los resultados fueron acompañando desde las primeras jornadas, ese equipo que era todo incertidumbre crecía a pasos agigantados y consumó en la Nova Creu Alta uno de los mejores partidos que se le recuerdan de su historia reciente. Porque allí se presentó con esa misión de creérselo de lleno y allí se hizo mayor. Ganó 0-3 (la única victoria en liga en catorce visitas a Sabadell), pero pudieron ser varios más. El equipo de Paco Jémez fue un auténtico vendaval y, liderado por esa pareja irrepetible que formaban López Silva y Borja García, destrozaron al conjunto arlequinado.
El 0-1, obra de Patiño tras un centro medido de Fuentes; el segundo, golazo de Charles tras un gran balón al espacio de López Garai y el 0-3 con la firma de López Silva desde la frontal del área. Allí, el Córdoba asombró a la Segunda División y terminó por consolidar su candidatura para lo que vino después, que no fue otra cosa sino terminar jugando el playoff de ascenso a Primera División cuando nadie hubiera apostado por ello al inicio de la temporada.
Aunque, eso sí, las visitas a la Nova Creu Alta han sido tradicionalmente un buen dolor de cabeza. Y es que, más allá de aquella victoria, solo se encuentra una alegría más, si bien aquella fue en la tercera ronda de la Copa del Rey 12/13 (0-1). Los otros trece precedentes ligueros se saldaron con un balance bastante más negativo: nueve derrotas y solo cuatro empates. El lunes habrá una nueva oportunidad. ¿Y si es también Sabadell el lugar en el que todo empieza esta temporada?
0