Córdoba CF

El Córdoba CF: un esquema reconocible y fiable

Imágenes del partido de Copa del Rey entre el Cacereño y el Córdoba CF

Decía Germán Crespo en la previa del encuentro ante el RC Celta de Vigo B, cuestionado sobre sus habituales rotaciones en el once inicial, aquello de que lo único que podía garantizar era que “va a haber cuatro defensas, dos mediocentros, una línea de tres y uno arriba” en la escuadra blanquiverde. Y es que, si algo ha caracterizado al técnico granadino desde su llegada al banquillo califal, más allá de los meteóricos resultados y de los constantes cambios en la plantilla de inicio de su equipo, es su fidelidad a un sistema reconocible y ampliamente conocido en el mundo del fútbol, como es el 4-2-3-1.

El Córdoba CF vuelve al trabajo con la mirada puesta en la enfermería

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Es cierto que los esquemas, hoy en día, no son más que un punto de partida para una serie de futbolistas que, con sus características, hacen que estos sistemas varíen. No en vano, esos “cuatro defensas, dos mediocentros, una línea de tres y uno arriba” tan característicos de Germán Crespo han sufrido varios cambios durante su estancia en el Córdoba CF. No es lo mismo, por ejemplo, jugar con un doble pivote ocupado por dos jugadores creativos como Javi Flores y Álex Bernal, a hacerlo con un centro del campo compuesto por un jugador más posicional como Ramón Bueno, y uno más físico como Diarra. O no es lo mismo alinear un extremo puro a banda natural como Carracedo, a optar por un ariete a banda cambiada como Fuentes.

Sin embargo, durante esta temporada, Germán Crespo también ha tratado de variar ese esquema tan reconocible en busca de proporcionar a su equipo nuevas formas de juego, así como de dar descanso a los jugadores que, por lesiones o por otros motivos, no tienen reemplazo en ciertos momentos de la temporada. Así, durante la pretemporada del equipo califal, se pudo ver al Córdoba CF jugar, en varios encuentros, con una alineación de 4-4-2, con Kike Márquez en una banda, y una doble delantera que podía ser ocupada tanto por Willy, como por Antonio Casas o Sergio Benito. Este esquema, sin embargo, aún no ha sido empleado de inicio durante la temporada regular.

Los dos únicos encuentros oficiales en los que Germán Crespo ha optado por variar este esquema han acabado con derrota del equipo blanquiverde. Así, la primera ocasión en la que se observó este cambio fue en el encuentro ante la UD Sanse, donde Germán Crespo optó por alinear un centro del campo con Diarra como único pivote, y De las Cuevas y Kike Márquez como volantes. El sistema no funcionó, el técnico nazarí volvió a su habitual 4-2-3-1 pero, finalmente, el equipo acabó cayendo derrotado por 0-1 en El Arcángel. De igual manera, ante las bajas en la posición del lateral izquierdo, y la necesidad de dar descanso a José Calderón, Crespo empleó el duelo de Copa del Rey frente al CP Cacereño para alinear un 5-2-1-2 con Cédric Teguia como carrilero zurdo. Tan solo duraría 45 minutos, y el Córdoba, tras caer en esa primera mitad por 2-0, acabaría sucumbiendo en la eliminatoria.

Por lo tanto, todo hace indicar que, una vez probados esos esquemas, el equipo de El Arcángel volverá a su habitual 4-2-3-1 para afrontar un encuentro tan importante como el que tiene este próximo domingo por delante ante el Linares Deportivo. Hasta el momento, esas variaciones de esquema no le han acabado de funcionar a Germán Crespo. Sin embargo, conociendo al técnico granadino y su predisposición a rotar, a dar descanso a sus jugadores y a buscar variantes en su esquema, no sería descabellado pensar que, a lo largo de la temporada, estas variaciones de sistema puedan volver a hacerse presentes en ciertos encuentros.

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