Un cruel gol a cinco segundos del final deja de vacío al Rahi-Sepisur Adesal en un duelo clave
El deporte tiene a veces un guion caprichoso y despiadado. El Rahi-Sepisur Adesal Córdoba experimentó este domingo la cara más amarga de la competición al caer por la mínima (23-24) frente al Lobas Global Atac Oviedo, uno de sus rivales más directos en la carrera hacia la Liga Guerreras Iberdrola. Un gol in extremis arrebató un punto que parecía asegurado y asestó un duro golpe a las aspiraciones de las fuensantinas en un tramo de calendario verdaderamente exigente.
El choque, una final anticipada en las altas esferas de la División de Honor Oro, comenzó con el conjunto asturiano marcando el ritmo en La Fuiensanta. Las ovetenses aprovecharon unos primeros compases de indecisión local para tomar la delantera tras el primer tanto local, llegando a mandar con un 2-4 en el minuto 6. Sin embargo, el equipo dirigido por Rafa Moreno no tardó en despertar. Lideradas por los goles de Ángela Ruiz y Lucía Vacas, máximas artilleras del Adesal con cinco dianas cada una, las cordobesas ajustaron su defensa y comenzaron a carburar en ataque.
Esa mejoría se tradujo en la primera ventaja local (9-8) superado el primer cuarto de hora, gracias a un tanto de Zoe Turnes. A partir de ahí, la igualdad fue la tónica dominante. Ambos conjuntos se enzarzaron en un pulso de máxima intensidad, sin conceder ni un milímetro, lo que propició que el Adesal se marchara a los vestuarios con una ajustada pero esperanzadora ventaja (12-11) tras un gol de la propia Ángela Ruiz al filo del descanso.
La segunda mitad fue una prolongación de la guerra de trincheras vista en el primer acto. Las exclusiones -especialmente sangrantes para las locales en el tramo inicial del partido- y las defensas cerradas dificultaban cada intento de ataque. Fue en este escenario donde el Oviedo pareció moverse con mayor soltura, logrando pequeñas rentas que obligaban al Adesal a remar contracorriente constantemente.
El drama se mascó en La Fuensanta cuando, a falta de cinco minutos para el final, el marcador reflejaba un preocupante 20-22 tras un tanto de la visitante Carmen García-Calvo. Pero, lejos de bajar los brazos, el Adesal tiró de épica. Ángela Ruiz y Carla Montero apretaron el luminoso, y en un desenlace no apto para cardíacos, Lucía Vacas logró empatar el choque a 23 cuando restaban apenas 27 segundos para la conclusión (29:33).
Parecía que el equipo cordobés rescataba al menos un punto de oro en su feudo. Sin embargo, en la última posesión del partido, y tras un tiempo muerto clave solicitado por el banquillo asturiano, la argentina Camila Méndez encontró el resquicio en la defensa fuensantina a través del costado zurdo. Su lanzamiento perforó la red local cuando el reloj marcaba 29:53, dejando sin margen de maniobra al Adesal, que se marchaba así de vacío de un duelo clave. Un final cruel que frena a las de Rafa Moreno en su persecución de la zona noble, que caen hasta la cuarta plaza en una jornada fatal para sus intereses, aunque el ascenso directo, ahora ocupado por el propio Oviedo, queda tan solo a un punto.
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