El Cajasol Ángel Ximénez prolonga su agonía con otra dolorosa derrota
El Cajasol Ángel Ximénez de Puente Genil sumó este viernes un nuevo y doloroso revés en su dramática lucha por la permanencia. Y es que el equipo pontanés cayó derrotado (29-27) en su visita al Cuenca en un partido donde compitió de tú a tú hasta los instantes finales sobreponiéndose a varias las adversidades, pero sin proemio final. De hecho, esta victoria agónica permite al conjunto dirigido por Lidio Jiménez tomar aire y alejarse de la zona de descenso, mientras que los andaluces elevan a diez las jornadas consecutivas sin conocer la victoria, ceden el gol average particular y se complican aún más su futuro.
El choque en El Sargal comenzó marcado por una tremenda igualdad, pero el guion saltó por los aires muy pronto para los visitantes. En el minuto 10, con un empate a tres en el marcador, el cuadro pontanés sufrió un doble mazazo casi definitivo: la lesión de Dani Serrano y la tarjeta roja directa a Tiago Sousa. Ante este panorama tan adverso, el equipo tiró de casta para no perderle la cara al encuentro. Además de ello, emergió la figura del lateral Lucas Aizen, quien firmó unos minutos excelsos para sostener a los suyos en ataque ante una férrea defensa local.
Gracias a este tremendo esfuerzo colectivo y a las paradas de Álvaro de Hita, el partido se fue al descanso con un ajustadísimo empate (12-12). Tras el paso por los vestuarios, el escenario se volvió aún más exigente. El Cuenca saltó a la pista dispuesto a romper el partido y, aprovechando algunas pérdidas, logró abrir una pequeña brecha en el luminoso. Sin embargo, el Ángel Ximénez no bajó los brazos y encontró respuestas en jugadores como Domingo Luis Mosquera para mantenerse de lleno en la pelea y no dejar escapar a su rival.
En el tramo crítico del encuentro, el portero local Daniel Arguillas frenó en seco la reacción pontanesa. El guardameta encadenó varias paradas de altísimo mérito, lo que permitió a los locales estirar su renta (26-23). A pesar de tenerlo todo en contra, el equipo de Toni Malla se lo dejó todo sobre la pista y buscó la heroica hasta el último aliento, encomendándose a los latigazos de Pablo Simonet para ajustar el marcador al máximo (28-27) a falta de un solo minuto.
Sin embargo, la épica del empate se desvaneció en el desenlace más cruel posible. Los goles decisivos de Joao Perbelini en la recta final y un tanto postrero de Juan Pedro Espinosa sentenciaron el duelo a favor de los locales. El conjunto andaluz murió de pie en tierras manchegas, pero se marchó de vacío y profundamente castigado por los infortunios, confirmando que la suerte sigue dándole la espalda en los momentos determinantes de esta exigente segunda vuelta.
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