“Más recursos, mejor educación”: una multitud se concentra en defensa de la enseñanza pública cordobesa
Una iniciativa que consideran necesaria, sobre todo por las últimas medidas que, a su juicio, no están siendo del todo acertadas por parte de la Junta de Andalucía. En un momento de precampaña, con las elecciones andaluzas a la vuelta de la esquina y con la oportunidad de cambiar las cosas en las urnas. Es por ello que el Bulevar del Gran Capitán se ha convertido en la tarde de este miércoles en el escenario de una movilización en defensa de la educación pública cordobesa. La concentración, organizada por USTEA, FAMPA (Federación de AMPA de Córdoba) y Plataforma Niñxs del Sur, ha congregado, además, con numerosos niños y niñas portando pancartas hechas a mano.
Como se ha escrito anteriormente, la protesta fue respaldada por representantes sindicales y de asociaciones de padres y madres. Ana María Ferrando, delegada sindical de Ustea, y Pilar Tena, secretaria técnica de la FAMPA, fueron las elegidas para hablar ante los medios de comunicación y han denunciado lo que consideran un “desmantelamiento sistemático” de la red pública por parte de la Junta de Andalucía. Según han explicado a este periódico, la administración andaluza está priorizando a la educación concertada mientras la pública pierde unidades que no se vuelven a recuperar.
El caos del colegio López Diéguez
Un dato revelador que ha sido protagonista durante la jornada fue la supresión de unidades escolares. Según las representantes, se estima que este año se han suprimido entre 39 y 43 aulas en la educación pública. Ana Ferrando ha denunciado que, una vez que se cierra un aula en un centro público, esta se pierde para siempre, a diferencia de lo que ocurre en la concertada, donde las unidades están “blindadas”.
Esta situación está afectando directamente a la libertad de elección de las familias. Se ha citado el caso concreto del colegio López Diéguez, donde siete familias se han quedado sin plaza para el curso de 3 años y están siendo derivadas a otros centros situados (muy) lejos de su zona de residencia. “La libertad de elección de las familias es falsa porque no pueden elegir el colegio que quieren”, lamentó Pilar Tena.
Por otro lado, la comunidad educativa ha exigido recursos humanos suficientes para atender, sobre todo, a la diversidad que existe actualmente en el alumnado, especialmente aquellos con necesidades específicas de apoyo educativo. Todo ello para garantizar una verdadera inclusión, equidad y, como es lógico, educación.
Asimismo, se ha criticado el mal funcionamiento de la Ley de Bioclimatización. Las representantes han denunciado ante los micrófonos de este periódico que los niños y niñas andaluces siguen sufriendo temperaturas extremas en las aulas, pasando calor en verano y frío en invierno.
Entretanto, la movilización se ha producido en un contexto de precampaña para las elecciones andaluzas, un momento en el que, según los convocantes, la ciudadanía debe decidir qué modelo de servicios públicos desea. Desde Ustea y FAMPA han subrayado que tanto la sanidad como la educación pública deben ser los pilares fundamentales de Andalucía y que es el momento de hacer presión para evitar que estos servicios se deterioren. “Más recursos, mejor educación”, relatan las pancartas de las decenas de manifestantes.
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