El Cajasol Ángel Ximénez corona el penúltimo puerto
Atlético Valladolid, Bidasoa, Logroño, FC Barcelona, Granollers y Torrelavega. Son los seis primeros de la Liga Asobal y, en solo siete jornadas, el Cajasol Ángel Ximénez se habrá medido a todos ellos. Ya ha pasado por cinco, y del último duelo, el del sábado ante el Dicorpebal Logroño La Rioja (32-32), salió el primer punto pontanés ante uno de los de arriba. El Logroño llegaba al Alcalde Miguel Salas encadenando cuatro victorias en Liga Asobal, con el arranque de un aspirante a Europa, y se marchó de Puente Genil con su primer tropiezo desde la jornada inaugural. Un punto que el propio Toni Malla anticipó que iría ganando valor con los días, “un puntazo”, y que llega justo cuando el calendario está a punto de cambiar por completo.
El empate se cocinó en un partido de muchas interrupciones. El Ángel Ximénez propuso más de lo que reflejó el marcador al descanso, lo que dice más, incluso, que el punto logrado finalmente. Y es que, si algo destacó del partido, además del empate, fue el juego del cuadro de Puente Genil, que mandó en el marcador durante todo el partido ante uno de los equipos más punteros de la categoría. Intensidad, pegada, fortaleza defensiva -con un histórico Álvaro de Hita, una vez más- que le llevaron a dominar un marcador que se fue estrechando hasta los últimos segundos. Ahí, con el empate en el marcador, la defensa local aguantó el último ataque del Logroño para asegurar un punto que se celebró en el Miguel Salas, aunque dejara cierto regusto a oportunidad perdida.
El valor del punto se entiende mejor mirando hacia atrás. Antes del Logroño, el Ángel Ximénez había caído ante el Barça (27-39), el Bathco Torrelavega (28-35), el Irudek Bidasoa (31-25) y el Recoletas Atlético Valladolid (33-24). El único rival ajeno a la zona alta con el que se ha cruzado fue el BM Proin Triana, y en aquel derbi andaluz de la primera jornada llegó su única victoria (30-31). De hecho, el -33 de diferencia de goles que arrastra el conjunto pontanés sale íntegro de esas cuatro derrotas. Con tres puntos y en la 13ª posición, justo por encima de la promoción de descenso, los números del Ángel Ximénez dicen tanto de la dificultad del calendario como de lo que ha hecho el equipo.
Una última rampa antes de su liga
Al puerto, eso sí, le queda un tramo. El domingo 25 de octubre (12:30 horas), los de Malla visitan al Fraikin Granollers, quinto con ocho puntos tras ganar este domingo en la pista del Proin (29-31). Será el último de los seis grandes en este arranque, el cierre de un auténtico Tourmalet, y una salida a una de las pistas más exigentes de la categoría para un equipo que solo ha ganado una vez a domicilio este curso.
Después, el perfil del calendario se da la vuelta. El 31 de octubre llega a Puente Genil el Tubos Aranda Villa de Aranda, colista con un punto; el 14 de noviembre lo hace el Frigoríficos del Morrazo, 14º y en la plaza de promoción de descenso; y el 21 de noviembre el Ángel Ximénez viaja a la pista del Viveros Herol Nava, 15º. Los tres últimos de la tabla, uno detrás de otro, en apenas tres semanas. Y la exigencia no vuelve a subir en lo que queda de año: el rival mejor clasificado que tiene por delante hasta Navidad es el Caserío Ciudad Real, séptimo.
Es ahí donde el Ángel Ximénez va a jugarse buena parte de la temporada. Llega a ese tramo sin apenas puntos en el casillero, pero con un empate ante uno de los mejores equipos de la liga y con la sensación de haber competido los 60 minutos ante un grande. Antes, queda Granollers.
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