El Arcángel cual fortaleza inexpugnable

Los jugadores del Córdoba, recibidos por la afición en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

Nada como encadenar dos triunfos para crecer en la clasificación. Después de buscar tal dinámica, la más simple de las positivas, desde el inicio de la temporada por fin se muestra capaz de hacerlo. De hecho es una realidad tras superar al Sanluqueño. El Córdoba sabe lo que es vencer dos encuentros consecutivos, hecho éste que permite al equipo de Raúl Agné situarse a sólo dos puntos del play off. Pero la situación actual del conjunto blanquiverde en la tabla es consecuencia más directa de otro registro no menos importante. Éste no es otro que la hegemonía que demuestra en su estadio. El Arcángel vuelve a ser, definitivamente, aquel feudo casi imposible de asaltar que fuera no hace mucho -o quizá más de lo debido-. Ocho duelos y todos saldados sin derrota es el balance por ahora del cuadro califal como local, un dato que no lograra desde la temporada 2016-17.

Dos años y medio han transcurrido desde que por última vez el Córdoba acumulara un total de ocho duelos consecutivos sin perder. El 4 de junio de 2017 lo consiguió en la antepenúltima jornada de aquella campaña. Con Luis Miguel Carrión al frente, el conjunto blanquiverde ganó al Oviedo (4-2) y reconstruyó el fortín que históricamente ha sido El Arcángel. Además, el cuadro califal sumó un partido más pues en el cierre de la temporada también se impuso al Girona (2-1). Desde entonces, el equipo apenas encadenó cinco encuentros sin derrota en su estadio. Fue durante los campeonatos 2017-18 y 2018-19. Cabe remarcar, eso sí, que en la estadística se excluyen choques de Copa del Rey. Todo esto sucedió en Segunda A.

Por tanto, el Córdoba avanza con paso firme como local, al igual que hiciera en otros tiempos más gratos. En este sentido, una estadística sobresale en la historia reciente del club en este aspecto. Ésta es la que logró el conjunto blanquiverde la temporada 2006-07, en la que precisamente militó por última vez hasta ahora en Segunda B. Esa campaña era Pepe Escalante quien dirigía al equipo, que a sus órdenes encadenó la friolera de 18 partidos sin conocer la derrota. El dato es abrumador, mucho más si se recuerda por el lado contrario: el cuadro califal sólo perdió un encuentro en El Arcángel durante aquel curso -y en play off tampoco cedió-. Entonces, venció 14 choques y sólo empató cuatro para sumar 46 puntos de 57, lo que supuso conseguir el 80,7% de los disputados a orillas del Guadalquivir.

Curiosamente, la única derrota sufrida esa temporada en El Arcángel, que se produjo en la penúltima jornada, dejó al Córdoba al filo del alambre en lo que se refiere a su clasificación para el play off a Segunda A. Por fortuna, logró acceder a la pugna por el ascenso. Desde entonces, la única vez que algo parecido estuvo a punto de ocurrir fue la dinámica que selló el conjunto blanquiverde en la campaña 2011-12. Esta vez era Paco Jémez -en su segunda etapa- quien estaba al frente de un cuadro califal que se acercó muy mucho al magnífico dato antes mencionado. Encadenó 16 encuentros sin perder en su estadio, una trayectoria que concedió un lugar en la promoción.

Al igual que ocurrió en la temporada 2006-07, pero esta vez una categoría por encima, el conjunto blanquiverde sólo cedió una derrota. Se impuso en 14 encuentros e igualó en otros seis para alcanzar una admirable cifra de 48 puntos (76,2% del total) que le permitió ser el segundo mejor local del campeonato. Sólo superó sus registros aquel Deportivo de la Coruña de José Luis Oltra, que obtuvo 56 de los apabullantes 91 con que certificó su regreso a Primera. Fue la última gran etapa de fortificación del coliseo ribereño, que después vivió una reseñable en la 2016-17 y va camino de gozar de otra esta campaña.

En el escenario actual, el Córdoba piensa únicamente en mantener su superioridad en su estadio. Porque la consecución de puntos como local es esencial para estar en la zona alta de la tabla -siempre y cuando se sume con cierta asiduidad como visitante-. La idea ya la lanzó en verano el anterior preparador blanquiverde, Enrique Martín, y en ella insiste también el actual entrenador, Raúl Agné. Lo cierto es que el cuadro califal, a pesar de sus ciclos de convulsión durante el primer tramo del campeonato ha hecho posible el deseo de quien ocupa el banquillo. En ocho partidos ha ganado seis y sólo empatado dos, por lo que añade ya 20 puntos a su casillero (83,3% de los disputados). Un bagaje éste que sólo igualan dos equipos en el Grupo IV: el Yeclano y el Marbella. Años después, El Arcángel cual fortaleza inexpugnable.

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10 de diciembre de 2019 - 07:30 h
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