Detenido y puesto en libertad tras amenazar a un vecino con un cuchillo y agredir a dos policías
El Juzgado de Instrucción número 2 de Córdoba, en funciones de guardia, ha decretado la libertad sin medidas cautelares para un hombre detenido por los delitos de lesiones, amenazas y atentado contra la autoridad tras unos hechos ocurridos durante la noche del pasado miércoles 17 de junio en Villarrubia.
Según los atestados a los que ha accedido Cordópolis, los hechos comenzaron a las 22:30, cuando la víctima regresaba de una fiesta de graduación con su hijo menor cuando, al estacionar su vehículo, fue abordado por el detenido de forma “acalorada”. Según el atestado, el acusado se dirigió hacía él con la siguiente frase: “En este barrio mando yo, tú quién eres para entrar y aparcar en mi barrio, yo soy el que manda aquí”.
Aunque el denunciante intentó mantener un “diálogo pacífico” para evitar problemas delante de su hijo, el agresor se marchó para regresar poco después. Mientras la víctima cenaba en la terraza de un establecimiento de kebab, el sospechoso reapareció y, según la denuncia, se frenó “en seco” y se dirigió hacia la víctima diciéndole “estás muerto, no tenías que haberme mirado”.
En ese instante, el agresor, defendido por la letrada María del Mar Jiménez Sánchez, esgrimió un arma blanca y acometió contra el vecino gritando “te voy a matar”. La rápida reacción de la víctima, apoyada por varios jóvenes que se encontraban en el local, permitió reducir al agresor y arrebatarle las armas: un cuchillo de cachas negras con una hoja de 14 centímetros y otra hoja de cuchilla pequeña de unos 3 centímetros. Tras ser desarmado, el agresor huyó del lugar a pie, aunque se refugió en la vivienda de una tía suya.
Dado que el denunciado no dejaba entrar a su familiar, esta tuvo que llamar al 091. Al personarse la Policía Nacional en el lugar, el detenido los recibió desde el interior gritándoles “qué coño queréis, por qué tenéis que venir a molestarme, me vais a comer la polla”. Al negarse a identificarse, los agentes procedieron a su arresto, momento en el que el investigado arremetió contra ellos vociferando “una mierda para ustedes, cabrones, os pego una patada en la boca”.
Como resultado del forcejeo necesario para reducirlo, los dos agentes sufrieron lesiones de diversa consideración, por las que tuvieron que ser asistidos en el Hospital San Juan de Dios. El propio detenido también fue trasladado a un centro de salud para ser tratado de lesiones que, al parecer, sufrió durante la reyerta previa en el kebab con los testigos que lograron desarmarlo.
0