Seis tramos de carreteras autonómicas afectados por desprendimientos e inundaciones
El paso de la borrasca Leonardo deja este viernes seis tramos de carreteras cordobesas cortados por la provincia. Una de las situaciones más preocupantes se registra en la A-333, entre los puntos kilométricos 30+600 y 46+500 en Iznájar y Priego de Córdoba. Esta vía se encuentra cortada por desprendimientos y saltos de agua. Además, en el kilómetro 47 se ha producido un socavón en el carril derecho de aproximadamente dos metros que continúa expandiéndose, lo que ha obligado a las autoridades a iniciar una evaluación de emergencia para determinar las reparaciones necesarias.
En Priego de Córdoba, la A-4154 permanece cerrada entre los kilómetros 54+300 y 40+000 debido a deslizamientos de taludes, caída de árboles y desprendimientos bajo la calzada. Una situación similar afecta a la A-3131 en Lucena, en el tramo que conecta Jauja con Badolatosa, donde un deslizamiento de talud mantiene la vía cortada. En ambos casos, las condiciones actuales impiden que los equipos de mantenimiento puedan intervenir de manera segura por el momento.
Asimismo, en el comunicado remitido este viernes a las 7:00 por la Junta de Andalucía, el exceso de precipitaciones ha causado inundaciones severas que han inhabilitado el tránsito en los siguientes puntos: la A-3125 en Baena, afectada por inundación entre los kilómetros 8+700 y 17; y la A-431R2 en Posadas. En esta carretera, la calzada ha quedado anegada entre los kilómetros 27+500 y 29+300 debido al desbordamiento de los arroyos La Vega y Guadalbaida.
Por último, en Rute, se ha producido un desprendimiento de talud en la A-331. Se trata una carretera descatalogada, por lo que el impacto en el flujo de tráfico general se considera leve.