El sector del frío industrial comienza a acusar el “caos” de la huelga: “Estamos abocados a los ERTE”

Caravana de transportistas

El sector del frío industrial andaluz, que en su mayoría está instalado en la localidad cordobesa de Lucena, ha dado la voz de alarma ante el “caos” al que están viendo abocados por el aumento de los precios de las materias primas con las que trabajan y por la huelga de transportes, que ha comenzado a poner en riesgo los contratos firmados.

En declaraciones a Cordópolis, el gerente de la Asociación de Fabricantes Andaluces de Refrigeración (AFAR), Manuel Servián, ha señalado que “el panorama es desolador” para un sector que incluye el frío industrial y comercial, el clima industrial y comercial y los componentes, y que aglutina en la provincia de Córdoba el 80% de la producción andaluza.

Una producción que, según Servián, está seriamente afectada por la huelga de transportes, que impide, por un lado, que las fábricas reciban los componentes necesarios para culminar los procesos de producción y, por otro, impide la correcta distribución de los productos ya terminados, lo cual está llevando a muchas empresas a poner en riesgo los plazos firmados por contrato. La situación es “muy complicada”, ya que el sector andaluz, concentrado en Córdoba, es el responsable de la fabricación del 75% de los equipos de frío comercial en el mercado español

Así, según la patronal, la semana pasada algunas empresas comenzaron a cerrar líneas de producción, ante la imposibilidad de contar con los componentes necesarios para ello, mientras que la previsión es que esta semana se sigan cerrando más líneas, dado que el conflicto de los transportistas no parece que se vaya a resolver de forma rápida. 

“Unos 3.200 trabajadores están vinculados al sector del frío industrial”

En este ámbito, Servián no ha querido entrar a valorar las reivindicaciones que han motivado a los transportistas a convocar la huelga, que dura ya más de una semana, aunque hubiera deseado que se hubieran decretado unos servicios mínimos que permitieran la entrada y salida a las fábricas, dado que este parón, no sólo pone en riesgo los plazos programados, sino también el empleo de muchos trabajadores. Según sus cálculos, unos 3.200 trabajadores están vinculados al sector del frío industrial en Córdoba.

“Hasta ahora, algunas fábricas han podido llegar a acuerdos con los trabajadores para cambiar las vacaciones y que las cojan ahora. El problema es que esto no arranca así como así. Aunque se solucione el conflicto, tienen que llegar los camiones con los componentes, tienen que salir los productos de los almacenes. Se va a tardar mucho tiempo en tener un flujo como el que habían antes”, señala el gerente de AFAR, que reconoce que, en la actual situación, “estamos abocados a los ERTE”.

En este punto, reconoce que los costes de producción son altísimos y que ya lo eran antes de la huelga de transportistas. “El Níquel está disparado. Los fletes están disparados. Hay barcos de contenedores que, a mitad de camino hacia España, se van a otros países porque les pagan mejor. Esto viene desde la pandemia”, afirma Servián, que pide al Gobierno que no se demore en ofrecer una solución al problema del transporte. 

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