Puentes colgantes, subidas y bajadas, y un entorno natural idílico: las obras del Cinturón Verde llegan a su fin
Las obras del Cinturón Verde de Córdoba están llegando a su final y están abriendo un sendero de más de 20 kilómetros que rodea a la ciudad a través de Sierra Morena repleto de sorpresas. La Junta de Andalucía está ultimando ya los trabajos de construcción de un proyecto tan antiguo como el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que debería haber estado acabado a final de año pero que se ha retrasado a causa de las lluvias. Las empresa adjudicatarias de los trabajos (Sepisur XXI, la UTE Mantinsa SA y Pavimentaciones Morales) están repasando los últimos detalles. Aunque ya son muchos los cordobeses que han comenzado a transitar por este nuevo recorrido.
El Cinturón Verde de Córdoba es un antiguo proyecto previsto para recuperar todas las vías pecuarias y caminos que se ha tragado el casco urbano de la ciudad durante su desarrollo. Para compensar la pérdida, se pactó y trazó un recorrido que nace al oeste, junto al canal del Guadalmellato, y que penetra en Sierra Morena a través de la famosa Cuesta del Reventón, para alcanzar la zona este, en el histórico camino de la Campiñuela, después de salvar un tramo en el que se han abierto hasta senderos que no existían.
El proyecto, en sus últimas fases, no ha escatimado en hormigón (son varias las cuestas prácticamente asfaltadas) ni tampoco en estructuras. Desde la carretera de Villaviciosa hasta la cuesta de la Traición, al norte del colegio de La Aduana, se han construido puentes colgantes para salvar los enormes desniveles de la zona. Ese tramo también dispone de un sendero de escalones de madera (con una intervención parecida a la que se construyó en la Cuesta de los Pobres, un acceso a Las Ermitas desde la mitad de la subida al Reventón) que hace que el Cinturón Verde no sea ciclabe en su totalidad. Pero sí accesible.
En las últimas semanas, de manera silenciosa, se han ido abriendo tramos al público. El Cinturón Verde es prácticamente recorrible en su totalidad, salvo el tramo final que enlaza como la Campiñuela, aún cortado al tránsito por vallas. En estos días son muchos los cordobeses que han descubierto un nuevo recorrido, que ofrece alternativas para unir La Traición con los Morales y el arroyo Pedroche (que se vadea). O el Reventón con La Aduana, a través del sendero del Lobo y un pronunciado descenso que culmina bajo la carretera de Trassierra.
El Cinturón Verde también ha trabajado en dos costosas infraestructuras que lo dotan de seguridad. El sendero tiene pasos inferiores por la carretera de Villaviciosa, la de Los Villares y también la N-432. Y superiores para salvar, por ejemplo, la cinta transportadora de la fábrica de Asland. Otro pequeño tramo no ciclable de escalones, pero fácilmente salvable.
Los nuevos tramos están repletos también de merenderos, de bancos para descansar y donde contemplar nuevas vistas hacia la Campiña desde la Sierra, donde en los días claros se atisba Sierra Nevada. Pero también de recorridos sorprendentes y hasta exigentes, como la enorme subida, con desniveles superiores al 20%, para ascender desde el vado del arroyo Pedroche hasta el cruce bajo la carretera de Los Villares (o del 14%).
Todas las fases de la obra
Las Fases I y II, ya ejecutadas, consistieron, en el caso de la primera, en la conexión entre la Puerta Verde de la Vereda de Trassierra y el Sendero del Reventón (3,2 kilómetros) y, en la segunda, la conexión entre el Sendero del Reventón con las Ermitas, continuando hasta alcanzar la zona del colegio de la Aduana, en el cruce con la carretera CO3405 (2,3 kilómetros).
En la Fase III, se han planificado tres intervenciones clave. En primer lugar, la construcción de dos pasarelas colgantes de 65 metros de longitud y tarimas de madera sobre elevadas que permiten conectar la carretera CO3405 con la Cuesta de la Traición, mejorando así la accesibilidad en un tramo de un kilómetro. En segundo lugar, la adecuación de un sendero de 5,5 kilómetros que enlaza la Cuesta de la Traición con la futura Vía Verde entre Córdoba y Cerro Muriano, con infraestructuras como vados inundables y áreas de descanso. Finalmente, se han ejecutado dos cruces bajo las carreteras CO3405 y CO3408 para garantizar la seguridad del trazado, mediante la instalación de marcos de hormigón que facilitarán el tránsito sin interferencias con el tráfico rodado.
La Fase IV, por su parte, ha consolidado la conexión de la Vía Verde Córdoba-Cerro Muriano con la Puerta Verde de Córdoba, a lo largo de un recorrido de 5,5 kilómetros. Esta actuación incluye la adecuación de caminos, la instalación de una pasarela metálica sobre el Canal del Guadalmellato, la creación de áreas de descanso y la restauración ambiental del entorno con vegetación autóctona.
La conexión a Cerro Muriano
El Cinturón Verde ya discurre sobre una parte de lo que tiene que ser la futura conexión a Cerro Muriano. La vía verde sobre el trazado del antiguo ferrocarril Córdoba-Almorchón está pendiente de que el Gobierno desafecte el tramo y que se firme un convenio para construir un sendero que unirá la Asomadilla con Cerro Muriano.
El Cinturón Verde recorre ya parte del tramo de la antigua vía, pero se detiene a los pies del famoso puente de hierro sobre el arroyo Pedroche. Los futuros trabajos tendrán que nacer ahí y continuar unos 15 kilómetros más de suave ascenso hasta el Muriano.
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