Violencia de género

Pioneras contra la violencia de género: 25 años de lucha porque el machismo mata

La Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres cumple 25 años.

La Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres se creó en 1997. Fue la primera en España en dar el paso de constituirse como colectivo de lucha contra las violencias machistas, de poner nombre a la violencia que se ejercía sobre las mujeres por el mero hecho de serlo y que entonces se consideraba un asunto de la vida privada. Ahora, a punto de iniciar un nuevo mes de noviembre que jalonarán de acciones por el 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la plataforma conmemora sus 25 años de vida.

Aquel 1997 fue el año del asesinato de Ana Orantes, quien denunció públicamente en la televisión la violencia que había ejercido su marido contra ella y, poco después, este la mató. “En Córdoba había un movimiento de mujeres bastante fuerte y tras el asesinato de Ana Orantes, reaccionamos haciendo una primera concentración”, recuerda una de las primeras integrantes de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres, Dulce Rodríguez. Hoy, una imagen que recuerda a Ana Orantes, enmarcada y con un gran lazo morado, acompaña a quienes siguen 25 años después luchando contra la violencia de género y rememoran para Cordópolis el trayecto recorrido desde entonces.

“Fuimos las primeras en constituirnos como plataforma. Luego se hizo en Granada, después en Málaga”. En aquellos primeros meses de vida del colectivo, mujeres como Antonia Martos, Victoria Fernández, Rafaela Pastor, Ángela Calero o la propia Dulce Rodríguez, dieron el paso de poner en marcha la plataforma para denunciar públicamente la existencia de esa violencia contra las mujeres que se vivía de puertas para adentro. Y desde entonces, mediante un trabajo de voluntariado y compromiso, han visto desarrollarse esa conciencia contra las violencias machistas.

Sumar a más de 70 entidades en la lucha contra la violencia

Los objetivos que se marcaron pasaban por reivindicar medidas judiciales, políticas y policiales -“entonces no había nada de nada contra la violencia a las mujeres-, además de denunciar los casos de violencia de género y el silencio que les rodeaba. ”Había que sacarlo del ámbito de lo privado al ámbito de lo público“. Y en esa tarea, la Plataforma Cordobesa sumó hasta 45 asociaciones, entidades y colectivos a su tarea. También a los sindicatos y los partidos políticos, aunque estos con voz pero sin voto. Actualmente, esa cifra ha llegado a las 70 entidades, de la capital y la provincia, mostrando una de las fortalezas de las que se sienten orgullosas en este cuarto de siglo: haber implicado al conjunto de la sociedad.

El camino en estos 25 años no ha sido fácil. Quien ocupara durante gran parte de los primeros años de vida de la plataforma su portavocía, Carmen León, recuerda cómo “nosotras mismas no estábamos bien formadas en el tema de la violencia de género, cuanto menos la sociedad. Se hablaba entonces de 'malos tratos' y tuvimos que formarnos, que hacer nuestros propios talleres de perspectiva de género, tuvimos que aprender lo que implica todo el proceso que sufre una víctima de violencia, para poder luego acompañarla en todo”.

Porque esa labor de acompañar a las víctimas de violencia ha sido una de las piezas clave en la acción de la Plataforma en este tiempo. Con ellas han realizado “un trabajo constante, para no dejarlas solas nunca, inluso hacíamos listados entre nosotras para ir con ellas a los juicios, cuando muchas veces no tenían a familia o nadie cerca”, cuenta León.

“Hemos llevado a mujeres víctimas de violencia a dormir a nuestras casas, porque no tenían donde quedarse”. Y las han acompañado y asesorado en esos juicios, con abogadas que siempre han estado cerca de la Plataforma, como Aurora Genovés o Carmen Santiago, o como Gloria Serrano, que es quien actualmente defiende esos casos.

Y, junto a ello, han desarrollado una labor de “formación, información y concienciación” sobre la violencia de género y el machismo, mes a mes, año tras año, en Córdoba y su provincia. Cada día 25 de todos los meses, la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres celebra una concentración en un barrio distinto de la capital, para llegar hasta todos los vecindarios con su mensaje. Y realizan talleres para asociaciones, colectivos, profesionales y un largo etcétera.

Implicación de las instituciones

“Poco a poco nos fuimos ganando el respeto de las instituciones”, apunta Dulce Rodríguez. A petición de la Plataforma, Córdoba fue la primera capital de España, en 2002, en realizar en su Ayuntamiento un Pleno cada mes dedicado monográficamente a la violencia de género, para denunciar los casos de víctimas y asesinatos. A esa dinámica se unió poco después la Diputación Provincial. “Y también como propuesta de la Plataforma se creó la Unidad de la Mujer de la Policía Local de Córdoba”, especializada en atender casos de violencia machista.

Con sus demandas, también consiguieron que Córdoba fuera la primera ciudad en la que el Ayuntamiento firmó un convenio con el Colegio de Abogados, para informar de manera gratuita a las mujeres víctimas de violencia de género. Y también consiguieron que el Ayuntamiento rubricara otro convenio con el Colegio Andaluz de Psicología. “Cuando José Bretón mató a sus dos hijos, no había nada para atender psicológicamente a la víctima”, dicen recordando a Ruth Ortiz.

Esos logros jalonan la trayectoria que cuentan hoy algunas de las integrantes de la Plataforma, reunidas en su sede en la Casa Ciudadana. En las paredes, recortes de prensa de su actividad, desde aquella primera concentración por el 25N que convocaron en 1998, hasta las fotografías de cientos de actos que han protagonizado en este cuarto de siglo. En una estantería, los premios y reconocimientos a esa trayectoria, como la Medalla de Oro de la ciudad de Córdoba, entre otros.

“Uno de nuestros mayores orgullos ha sido tejer una red de mujeres y colectivos en toda la provincia. Y ensanchar ese camino para que se sumara todo el mundo, también en la política, desde las fuerzas progresistas inicialmente, a la derecha. ”Hemos tenido concejalas del PP que han trabajado mucho y otras de la izquierda que no han venido nunca. También hay que decirlo“, apuntan como ejemplo. ”La sociedad cordobesa ha ido respondiendo siempre“.

El peligro del negacionismo

“Este ha sido un camino duro, con muchísimas incompresiones también. Al principio nos decían que estábamos locas. Ha sido un camino para transformar las conciencias y también a las instituciones, trabajando codo con codo”.

¿Y el futuro?, cuestionamos. A las integrantes les preocupa “el negacionismo” de la violencia de género que, aseguran, se ha instalado entre “la gente joven”. “Vox ha hecho mucho daño negando la violencia de género”, aseveran. “Y que el conjunto de la sociedad, los partidos políticos, las instituciones, no hayamos dado con la clave para educar a la juventud, para romper la barrera de la violencia de género en la gente joven...demuestra que estamos fallando todos”, reflexiona Dulce Rodríguez.

Y apuntan otro flanco en su lucha: “No se puede dividir al movimiento feminista. Porque lo están haciendo desde el patriarcado”. A la memoria viene la celebración del 8M, Día de la Mujer, en 2021, cuando en muchas ciudades hubo dos manifestaciones y se rompió esa unidad. En Córdoba solo hubo una. “Se mantuvo la unidad. Y se mantendrá”, dicen desafiando lo que ha ocurrido en otros lugares y blandiendo como argumento la fortaleza de la construcción del movimiento feminista que ha llevado a cabo la Plataforma Cordobesa a lo largo de estos 25 años.

Ha sido un cuarto de siglo al que mirar con el retrovisor de la experiencia, para recordar a toda la gente que ha pasado por la plataforma en este tiempo y para ir dando pasos en la suma colectiva -entre mujeres y hombres-, que destierre la violencia de género. Su deseo ahora es el mismo que en 1997: “Ojalá la Plataforma contra la Violencia a las Mujeres no tenga que existir”.

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