El Hospital Reina Sofía ayuda a 230 neonatos con la leche materna de 170 mujeres

Muestra de leche materna en el Banco de Leche del Hospital Reina Sofía

El Banco de Leche Materna del Hospital Universitario Reina Sofía ha ayudado a salir adelante a 230 recién nacidos durante los tres años desde su instalación. En este tiempo, el centro hospitalario ha recepcionado un total de 875 litros de leche de 170 mujeres donantes.

El Banco de Córdoba es uno de los tres que se encuentran Andalucía - los otros se ubican en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y el Hospital Virgen de las Nieves en Granada-. Esta leche, según ha detallado la la delegada de Salud y Consumo en funciones, María Jesús Botella, va destinada a niños prematuros y que “por distintas circunstancias sus madres no disponen de la leche necesaria para su alimentación”.

El proyecto, según ha explicado la directora gerente del Reina Sofía, Valle García, no paró ni en pandemia. Aunque sí que vio reducida su actividad por la disminución del número de mujeres donantes, según ha señalado la responsable de Neonatología y coordinadora del Banco de Leche, María José Párraga. “El número de donantes activas quedaron reducidas a mamás de neonatos, profesionales del centro que también eran donantes”, ha expuesto.

El recurso forma parte del Servicio de Pediatría del hospital y está vinculado a la Unidad de Neonatos, que se encuentra ubicada en el nivel -1 del materno Infantil, junto al Lactario. Este dispone de una sala de espera para las donantes así como de un espacio destinado a la conservación y el procesamiento de las donaciones.

La mayoría de bebés que se benefician de las donaciones son grandes prematuros menores de 32 y 28 semanas, según ha aclarado Párraga. Debido al estado de debilidad en el que se encuentran estos recién nacidos “cualquier donación es buena”, ha indicado la responsable. Y es que “un gran inmaduro de 800 gramos o 27 semanas, empieza con dos centímetros de leche”.

Por su parte, la responsable de Conservación y Procesamiento del Banco, Katerine Flores, ha expuesto que han sido 553 veces las que la leche donada ha pasado por procesos estrictos y controles de calidad para poder ser ofrecida a los recién nacidos. Flores ha agradecido a las madres por su “generosidad infinita” por volcarse con la causa. responsable proceso tecnológico en el banco de leche.

Flores ha explicado que “la leche donada se somete a un proceso de pasteurización que elimina la posibilidad de transmisión de microorganismos patógenos”. Además, se realizan controles microbiológicos tanto antes como después de la pasteurización“. Controles a los que se le suman análisis para determinar el valor nutricional del alimento

El caso de dos donantes

Andrea y Marta han sido madres en dos ocasiones cada una, y en esta última han sido donantes de leche. Andrea, ha contado que se enteró gracias a un taller de lactancia virtual en el que le enseñaron “la importancia de la leche materna y de los beneficios que tenía para los bebés prematuros”. Lo que le hizo no dudar en hacerse donante cuando tuvo a su segundo hijo.

En el caso de Marta, neurocirujana del mismo centro, no dudó en hacerse donante también con su segundo hijo. Según ha contado fue porque durante su jornada laboral necesitaba amamantar a su hijo pero no tenía el tiempo suficiente entonces comenzó a hacer uso del lactario. “Al tener la necesidad y existir el banco de leche vi la mejor oportunidad para donar”. Una manera de ayudar a otros bebés al mismo tiempo que a su propio hijo.

Por último, Andrea que de fuera de la ciudad, ha resaltado la comodidad y facilidad a la hora de la entrega ya que “había profesionales que me han recogido la leche en casa o gente que ha venido a Córdoba y no le ha importado traérmela”. Además, “siempre surge la oportunidad para venir a Córdoba”. Esto le ha facilitado alargar el periodo de participación con el Banco de Leche durante unos 8 o 9 meses, según ha contado.

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