El Hospital Arruzafa, primero de Andalucía en obtener la certificación de excelencia más elevada en glaucoma de Europa
El Hospital Arruzafa ha obtenido la certificación de excelencia en la categoría de “alta complejidad” más elevada que existe en glaucoma de Europa y se convierte en el primer hospital de Andalucía y el cuarto de España en recibir un sello que avala la calidad de las unidades que tratan una patología que supone la primera causa de ceguera irreversible en el mundo.
Hasta el momento, solo tres hospitales contaban en España con la certificación GlauCCare (Certificación de la Calidad Asistencial, Resultados y Excelencia en Glaucoma), un certificado de ámbito europeo que homogeneiza y eleva la calidad de la atención al glaucoma mediante una norma científica y una auditoría externa e independiente.
La certificación, impulsada por la Sociedad Española de Glaucoma (SEG) y la compañía farmacéutica Santen, está avalada por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y la Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares (AGAF), permitiendo establecer el primer estándar específico para esta patología en Europa.
El glaucoma afecta a cerca de un millón de personas en España. Cuatro de cada diez personas no sabe que lo padece. Se trata de una patología silenciosa, que avanza sin presentar síntomas hasta causar daño visual irreversible. Actualmente, es la principal causa de ceguera en el mundo.
Calidad asistencial
GlauCCare ha desarrollado la Norma de Calidad Asistencial en glaucoma, elaborada mediante metodología Delphi, un procedimiento reconocido internacionalmente para alcanzar consenso científico. En su elaboración han participado 39 especialistas de la Sociedad Española de Glaucoma, seleccionados por su experiencia clínica y quirúrgica.
Tras dos rondas de evaluación, se logró un acuerdo del 91,2% en los indicadores analizados y un consenso del 100% en todos los relacionados con resultados en salud. De este trabajo surgió una norma con 59 indicadores de calidad, agrupados en tres bloques tales como recursos y estructura asistencial; procesos clínicos y organizativos; y resultados en los pacientes.
La solidez metodológica del proyecto está reflejada en la publicación de la norma en la revista científica BMJ Open Ophthalmology, una referencia para evaluar la calidad asistencial en glaucoma tanto en España como en Europa.
La aplicación de la norma GlauCCare culmina con una auditoría externa realizada por Bureau Veritas, que verifica de forma objetiva el grado de cumplimiento de los indicadores.
Hasta la fecha, más de una treintena hospitales españoles han iniciado el proceso de certificación, un hecho que deduce el interés creciente de los servicios de oftalmología por incorporar herramientas de mejora continua basadas en evidencia.
Actualmente, ya cuentan con la certificación GlauCCare el Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid), el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza) y Hospital Universitario de Segovia.
Para Antonio Hidalgo, coordinador de la Unidad de Glaucoma del Hospital Arruzafa (UGHA), este reconocimiento supone un respaldo al trabajo desarrollado para abordar una enfermedad todavía desconocida para gran parte de la sociedad. “Hasta el cuarenta por ciento de los pacientes que tienen glaucoma no están diagnosticados. Es decir, es una enfermedad relativamente desconocida. Este hecho, el reconocimiento en sí, concede aún más relevancia a lo que realmente significa esta enfermedad. De alguna manera, da importancia científica y socialmente a este proceso”.
La oftalmóloga de la UGHA, Teresa Laborda, refiere la dificultad de estandarizar una patología con múltiples variables y opciones terapéuticas, y subraya el valor de disponer de una certificación basada en criterios objetivos. “Es una enfermedad muy variable, es decir, con muchos aspectos difíciles de cuantificar y calificar, con lo cual tiene doble valor haber conseguido, desde el punto de vista de la unidad, dicha certificación, que aceptamos con mucho orgullo, pero también con mucha responsabilidad”.
De igual manera, detalla que “es una patología difícil de cuantificar, tiene muchas opciones, hay diferentes tipos de técnicas de tratamiento y de cirugía. A veces es complicado protocolizar los procesos. Siguiendo unos estándares y unos protocolos se consigue”.
María Rodríguez, directora de Acceso y Relaciones Institucionales de Santen Iberia, destaca que “el año pasado vio la luz la primera norma de calidad asistencial en glaucoma, una iniciativa pionera en Europa que se ha convertido en un referente para medir resultados y promover la mejora continua de la atención a las personas con glaucoma. Este hito es el resultado de casi tres años de trabajo conjunto entre la Sociedad Española de Glaucoma, expertos clínicos de todo el país y Santen, utilizando una metodología Delphi para identificar los indicadores clave de calidad que deben guiar la actividad de las Unidades de Glaucoma. El rigor científico y el consenso alcanzado quedaron reflejados en una publicación científica, demostrando el compromiso de la comunidad oftalmológica con la excelencia asistencial. En Santen creemos que nuestra nuestra misión no termina con el desarrollo de tratamientos innovadores; consiste también en colaborar con profesionales sanitarios, gestores y asociaciones de pacientes para impulsar iniciativas que generen un impacto real y medible en la calidad de vida de las personas con glaucoma y de sus familias”.
La categoría de alta complejidad, la más elevada que existe, reconoce la capacidad de las unidades para ofrecer a los pacientes todos los recursos diagnósticos y terapéuticos disponibles, así como para mantenerse en la vanguardia asistencial.
Para Hidalgo, “la alta complejidad supone la capacidad de ofertar a los pacientes todas las herramientas diagnósticas y de tratamiento, y el estar, podríamos decir, en la vanguardia de la oftalmología y, concretamente, de las unidades de glaucoma en España. Es un orgullo tremendo poder haber conseguido esta certificación con este valor añadido que tiene”.
Rafael Agüera, director gerente del Hospital Arruzafa, señala que “la calidad y la excelencia son algo que entran dentro de la filosofía y el ADN de nuestro hospital. Hace dos décadas, creamos un departamento de calidad, que fue uno de los primeros departamentos no sanitarios, cuando en España se hablaba poco de la calidad y, en el ámbito de la medicina privada, mucho menos. Creamos nuestro departamento de calidad y, desde entonces, hemos ido alcanzando hitos muy importantes”.
Así, Agüera también significa que “a través de ese departamento hemos tenido una trayectoria de varias certificaciones, como la ISO 9001, que fue la primera que tuvimos; también el que distingue la Junta de Andalucía con la Agencia de Calidad Sanitaria. El Hospital Arruzafa cuenta con la certificación de seguridad del paciente, la medioambiental, la de gestión de centros sanitarios y también el reconocimiento del IDI por la excelencia. Esta nueva acreditación, GlauCCare, es algo especial porque es la primera acreditación, podemos decir, asistencial. Es decir, estamos hablando de una acreditación específicamente asistencial dentro de la oftalmología”.
El director médico del Hospital Arruzafa, Juan Manuel Laborda, asegura que el objetivo último de estos reconocimientos es mejorar la atención y alude que “lo más importante es el paciente. Y darle los medios y los conocimientos para tratarlo adecuadamente. Esa premisa se incentiva con estas distinciones, sin lugar a dudas. Y nos viene muy bien todo esto para seguir creciendo”.
Desde el Departamento de Calidad del Hospital Arruzafa, se destaca que la certificación no evalúa únicamente un área concreta. En este sentido, Sandra Galisteo, que pertenece a este departamento, explica que “la certificación no solo es de un departamento; tiene que haber una buena gestión en general. La norma hay que mirarla por indicadores, como GlauCCare, que era por indicadores, e ir viendo cada uno en qué consiste y cómo podemos mejorarlo dentro de lo que viene siendo el hospital, hablando con los diferentes departamentos. Al final, es importante que pueda haber cierta confianza como para que dos departamentos te ayuden a conseguir cada uno de los indicadores. Y la colaboración de los médicos es súper importante, porque ellos son los que hacen el trabajo duro a diario”.
En la misma línea, Belén Cano, coordinadora del Departamento de Calidad del Hospital Arruzafa, destaca el valor que aporta una acreditación externa “Todo lo que se persigue con una acreditación es eso: dar credibilidad. Es decir, que esté respaldado por un organismo que certifica que tú trabajas y cumples unos estándares y unas normas, que tus equipos están todos en base a unas revisiones y una planificación, y que el trato que das a tus pacientes está también conforme a unos estándares y unos protocolos”.
Con GlauCCare, la Sociedad Española de Glaucoma y Santen sitúan a España entre los países europeos que lideran el desarrollo de estándares específicos de calidad asistencial en oftalmología, reforzando el compromiso con una atención más excelente, eficiente y centrada en las personas.
Para Antonio Morillas, representante de Bureau Veritas, la función de la entidad es garantizar que los procesos evaluados cumplen con los estándares establecidos. En este sentido manifiesta que “nosotros hacemos evaluación de la conformidad. Nuestro trabajo es ser auditores y coger normas internacionales, normas particulares, privadas, normas jurídicas, y realizar auditorías a empresas, instituciones y administraciones para comprobar que todo está y funciona correctamente”.
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