“Había gente haciendo cola desde las 8:00”: los viajes del Imserso comienza en Córdoba con más demanda que oferta
Paco y Toñi llegaron a la oficina de Mezquita Viajes a las 11:00. Con poca información y muchas ganas de viajar, preguntan a Fernando Sánchez, gerente de la agencia de viajes, si aún quedan ofertas para el Imserso. La demanda hace que tan solo queden muy pocas plazas. “Pero niño, ¿esto empezaba hoy?”. Y sí. A las 8:00 de la mañana ya había gente esperando en la puerta de este establecimiento, únicamente esperando suerte y que haya un destino que les complaciese.
La campaña de comercialización de los viajes del Imserso ha arrancado en Andalucía, y más concretamente en Córdoba, este martes, entre una gran expectación y una demanda muy fuerte. La jornada de venta prioritaria, destinadas a las personas con menores ingresos económicos o que no han viajado previamente con el programa, dieron comienzo el día 14 de septiembre, pero la cita intensa era hoy. “Había gente haciendo cola desde las 8:00”, relata Fernando Sánchez a este periódico.
En las agencias de viajes locales, la afluencia de clientes ha sido constante para intentar asegurar alguna de las cotizadas vacantes. El gerente de Mezquita Viajes ha descrito las dificultades operativas a las que se enfrentan cada mañana al abrir el sistema de gestión: “Tú te pones a hacer las reservas a las 9:00 de la mañana, tienes que meter todos los DNI e ir metiendo datos, pero tras hacer tres compromisos a la siguiente ya no hay plaza”.
Una plaza para cinco personas
El principal obstáculo de este programa radica en los últimos años y se ha vuelto más intenso en el presente en el desajuste estructural entre la oferta de viajes y el volumen de solicitantes. “El gran problema del Imserso es que hay una plaza por cada cinco acreditadas”. Con más de cinco millones de personas acreditadas en toda España y una oferta global que oscila únicamente entre 800.000 y 900.000 plazas a la venta, resulta extraordinariamente difícil que los usuarios consigan el destino y las fechas que desean.
Entre las modalidades más codiciadas por los cordobeses destacan los circuitos culturales y los viajes de turismo de naturaleza, como los orientados al Pirineo de Lérida, que ofrecen salidas muy reducidas de apenas 50 plazas por grupo. Esta concentración de solicitudes provoca que las plazas se agoten en minutos o queden bloqueadas en lista de espera. Ante la imposibilidad de conseguir viaje oficial, en algunos casos las agencias buscan hoteles económicos por libre para que los usuarios puedan completar sus rutas programadas.
Ante la velocidad a la que se colapsa la plataforma centralizada, las oportunidades de reserva varían notablemente según los medios disponibles. Sánchez ha señalado que los principales favorecidos en este escenario son “las grandes agencias que tienen siete u ocho empleados”, aunque matiza que son muy pocas las firmas que mantienen esas plantillas en la actualidad.
El responsable de Mezquita Viajes ha reflexionado, además, sobre cómo ha cambiado la finalidad del Imserso desde su creación. El programa nació para cubrir la baja ocupación hotelera en temporada baja y permitir viajar a colectivos con escasos recursos económicos. Sin embargo, en la actualidad se ha transformado en una oferta accesible a cualquier perfil, que abarca desde escapadas en tren o avión hasta itinerarios culturales e incluso viajes adaptados para acudir con mascotas.
Esta evolución contrasta con la pérdida de prestaciones tradicionales que servían de apoyo a las personas mayores en fechas señaladas. Años atrás, era habitual que ciertos hoteles permanecieran abiertos en Navidad y Fin de Año ofreciendo cenas de gala para atender a mayores que viven solos, un servicio que los establecimientos ya no suelen ofertar al no resultarles rentable. Además, acceder a un segundo viaje dentro de la misma temporada resulta sumamente complejo y conlleva una penalización de 100 euros introducida desde el año pasado.
Por su parte, Paco y Toñi se marchan de la agencia con un viaje a Matalascañas en pleno mes de marzo. Con la duda de acceder o no a este destino, el precio es inmejorable por diez días de desahogo, y solo pensar en ellos. “Es lo suyo”, le aconseja Fernando Sánchez antes de aceptar la reserva. Los viajes del Imserso, en resumidas cuentas, se hizo para que los mayores pudieran acceder a opciones de ocio accesibles. Como es el caso. Aunque la demanda cada vez suba más.
0