Un episodio histórico de calor que deja en Córdoba incendios, descarrilamientos de trenes y fuertes tormentas

Una turista exhausta por el calor en Córdoba

Si la ola de calor que han sufrido los cordobeses desde el final de la pasada semana es la peor de la historia desde que hay registros es algo que tendrán que decidir los analistas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Pero la sucesión de días con temperaturas extremas, con dos jornadas en las que se rozaron o superaron los 46 grados, y una humedad por los suelos ha provocado una sucesión de incidentes. El influencer cordobés Rafalcor lo resumía en un vídeo sobre las seis horas que se vivieron en la tarde del domingo en Córdoba: descarrilamientos de trenes de mercancías, incendios forestales, tormentas con frentes de racha y reventones cálidos. La atmósfera provocando un auténtico caos en la provincia de Córdoba.

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El vídeo es una especie de película de catástrofes, una sucesión de hechos extremos directamente vinculados (el descarrilamiento del tren está aún bajo sospecha) al episodio de calor extremo. Los incendios se han propagado rápidamente a causa de una humedad casi nula (este mismo lunes se dieron valores mínimo del 3-4 % en el observatorio del Aeropuerto), las tormentas han sido producto de una enorme acumulación de aire caliente y la calidad del aire ha tenido episodios hasta peligrosos con alta concentración de ozono. Y todavía queda por saber otra consecuencia fatal: los cordobeses que han enfermado a causa de las altas temperaturas. Diferentes estudios sanitarios han asegurado que muchas de las muertes que se producen en verano se vinculan al calor.

Días de récords

Durante la tarde del sábado Córdoba aeropuerto igualó su récord de máxima absoluta con 46.9 °C, cuarta ocasión en la que el termómetro del observatorio cordobés supera la barrera de los 46 grados en 62 años de serie histórica, todas ellas en los últimos 26 años, y dos de ellos desde 2017 hasta hoy. El otro gran hito llegaría de la mano de la red de estaciones secundarias de AEMET. Aunque sólo las estaciones principales reúnen los requisitos de calidad y seguimiento con los que la Organización Mundial de Meteorología (OMM) certifica y valida los registros de temperatura a escala global, la secundaria permite a la Agencia establecer una red paralela para el seguimiento propio de las climatologías anuales. Hasta el pasado sábado esa red secundaria tenía en los 47.3 °C registrados en Montoro-Vega Armijo (Córdoba) el 13 de julio de 2017 la temperatura más elevada registrada de manera fiable en todo el territorio nacional, compartiendo registro con la que es considerada hasta la fecha máxima absoluta de la Península Ibérica, en Amaraleja (Portugal), desde el 1 de agosto de 2003. Montoro sumaba la tarde del pasado sábado una décima a su anterior registro, para fijar en 47.4 °C la nueva máxima absoluta nacional y a falta de confirmación la que posiblemente sea nueva máxima absoluta de la Península Ibérica.

Como consecuencia de las altas temperaturas y las condiciones atmosféricas, durante la tarde del sábado y en especial la del domingo se disparó la formación de tormentas secas y reventones cálidos en áreas de sierra. La bajísima humedad relativa en superficie, el polvo en suspensión y las temperaturas extremas supusieron idóneos mecanismos de disparo para la formación de estos raros fenómenos que tienen en las fuertes rachas de viento, el aumento súbito de temperatura y la actividad eléctrica un particular “gazpacho” meteorológico. Fenómenos a su vez precursores para la aparición de incendios forestales como los registrados en amplias zonas de Sierra Morena. Incluso la red ferroviaria andaluza llegaría a verse afectada por las altas temperaturas, pudiendo haber sido un factor determinante en el descarrilamiento de un tren de mercancías en la localidad de Montoro, justo a escasos cuatro kilómetros de la estación meteorológica que tan sólo 24 horas antes registraba la máxima histórica nacional.

¿Más calor que en julio de 1995 y 2017?

Hasta ahora, las dos olas de calor que azotaron la provincia en julio de 1995 y en julio de 2017 estaban consideradas como las más extremas, en cuanto a intensidad, de todas las que han soportado los cordobeses desde que hay registros. En 1995 Córdoba Aeropuerto estuvo seis días por encima de 44 °C, con temperaturas mínimas también muy altas. Entonces se dio la máxima histórica de 46.6 °C que estuvo vigente hasta 2017. La sucesión de máximas extremas duró cinco días en 2017. El primero de ellos se alcanzaron los 40.8 °C, el segundo los 44.7 °C, el tercero los 46.9 °C (el récord), el cuarto los 45.6 °C y el quinto los 41 °C. En este episodio de calor extremo en agosto, con menos insolación que en julio y por tanto con posibilidades inferiores a alcanzar registros extremos, en la primera jornada se alcanzaron los 40.9 °C, en la segunda el termómetro ya se fue a los 45.9 °C, en la tercera se igualó el récord de 2017 con 46.9 °C, en la quinta se fue a 44.9 °C y este lunes se ha alcanzado una temperatura de 43.9 °C. Pero lo más destacado, a diferencia de aquellos años, es que en esta ocasión, además de estar a mediados de agosto, el calor extremo ha afectado prácticamente a cualquier punto de la provincia en el día más caluroso, el sábado 14. Esa tarde la media provincial de las máximas se fue a 45.4 °C, casi 1 °C más que el 13 de julio de 2017. De hecho, a nivel nacional fue la segunda tarde más calurosa desde que hay datos, 1941, según César Rodríguez Ballesteros de la AEMet. Solo por detrás del 10 de agosto de 2012. Pero como se puede ver en los mapas, el color es más oscuro en la provincia de Córdoba y en buena parte del sur peninsular el 14 de agosto de 2021. Hasta 12 estaciones (de las 15 que hay en Córdoba, una de ellas sin datos el día 14 -La Rambla-) han igualado o batido su máxima histórica.

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Publicado el
17 de agosto de 2021 - 06:00 h
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