Menores, sí, pero los de España. Tras su visita a Ceuta para conocer la crisis migratoria que atraviesa la comunidad autónoma, el líder de Vox Santiago Abascal ha finalizado este miércoles en Córdoba su periplo antimigratorio ante unas 1.000 personas que han aplaudido sus proclamadas contra los menores extranjeros no acompañados (MENAs) que se encuentran en España. Arengado por una masa que lo ha recibido bajo gritos de "presidente, presidente", Abascal ha puesto las cartas sobre la mesa y ha avisado al resto de partidos con los que forma o facilitó el gobierno, como ocurrió en Andalucía, para decir que su formación no estará "para seguir repartiendo MENAs" por España.

La crisis migratoria que atraviesa Ceuta ha copado buena parte del mitin del líder de Vox, quien ha señalado que la llegada de inmigrantes trae "consecuencias para todos los españoles menos para los que decían que las fronteras no importaban", asemejando los límites de los países "a las paredes de nuestra casa". "Nos llamaron de todo, como racistas o xenófobos, a pesar de que muchas personas de otros países están con nosotros y acuden a nuestros actos", ha comentado Abascal para seguir sosteniendo su discurso.

Para él y su formación, los niños de Marruecos no tienen espacio en España. "Ya tenemos a los nuestros, al igual que tenemos nuestros mayores, nuestros pensionistas y nuestros problemas. Si son niños, a sus países con sus padres", ha dicho entre los aplausos enfervorizados y furibundos de los asistentes. Además de dejar clara su posición respecto al trato de los menores extranjeros no acompañados, ha criticado a Ciudadanos "como socio poco fiable en la Junta de Andalucía" a raíz de la moción en Murcia, el intento en Castilla y León y las elecciones en Madrid. Aún más tras las palabras de la consejera de Igualdad de la Junta, Rocío Ruiz, quien defendió la acogida de inmigrantes entre toda España. "Luego ha rectificado. Pero que los reciba en su casa y lo pague con su sueldo, no con nuestros impuestos", ha comentado, para finalizar arengando a Juanma Moreno a "convocar elecciones para que los andaluces hablen con claridad".

Tal y como hizo el presidente de Ceuta -Juan Jesús Vivas- calificando la situación en Ceuta como "invasión", Abascal ha repetido el símil, culpando a la izquierda española con llamadas "de ayudas sociales y bienvenidas, ofreciendo un falso futuro que no podemos ofrecer a nuestros hijos". Sobre la política llevada a cabo por el Gobierno ha señalado que España "no se ha hecho respetar", al igual que "ante el separatismo en Cataluña" o en el País Vasco, "a quien le han entregado las prisiones". "La invasión no tiene consecuencias directas para Sánchez ni para Podemos que viven cómodamente como pijos de izquierdas, sino para los españoles que viven en Ceuta que no se atrevían a salir de su casa, ni abrir sus comercios ni mandar a sus hijos al colegio".

Su vista a Ceuta, ha señalado, ha sido únicamente "para denunciar la incapacidad del Gobierno que tarde y mal ha mandado al Ejército a defender las fronteras" y ha criticado la posición del líder del PP, Pablo Casado, quien llamó a Sánchez "para mostrar unidad". "¿Eso para qué? Cuando se militarice de manera definitiva la frontera de Ceuta y Melilla, sólo entonces, sí estaremos juntos. Lo estaremos cuando España expulse a todos los que entren ilegalmente y cuando defiendan a los españoles. Solo entonces estaremos juntos. Mientras, estaremos enfrente", ha gritado Abascal entre aplausos de la marabunta.

La reciente aprobación por parte del Gobierno de una ayuda a Marruecos para pagar el despliegue policial en la lucha contra la inmigración irregular también ha sido objeto de sus críticas ya que, según él, esa partida podría destinarse para cuestiones como "ayudar a los españoles que lo pasan mal" o a la construcción "de un muro infranqueable", tal y como inició Donald Trump en la frontera con México.

Sus críticas políticas no sólo se han dirigido hacia el Gobierno o Ciudadanos, sino también al PP, "un partido que no nos devuelve lealtad", y ha criticado que haya 17 PPs que hace "que uno diga una cosa en Galicia y otro, una diferente en Ceuta". Ante ese "cambio de discurso", Abascal ha finalizado su discurso defendiendo que Vox "es la alternativa que no miente" y "que puede lograr ser el primer partido político de España. Sin pedir permiso ni perdón".

Previo a su discurso antiinmigración, Abascal ha agradecido al exportavoz en el Parlamento andaluz y presidente de Vox en Córdoba -Alejandro Hernández- su papel desempeñado en el gobierno andaluz. Cabe señalar que Hernández fue relevado como portavoz hace una semana y ha sido sustituido por Manuel Gavira, parlamentario por Cádiz. Después, ha continuado con críticas a la gestión de la pandemia en España, dirigida "por un gobierno legal pero ilegítimo", y ha calificado a Sánchez como "un presidente sin escrúpulos". También ha tenido palabras para el exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, a quien no ha dudado de tildar de "vulgar contratista de matones".

Por otro lado, Hernández se ha remontado a 2018 cuando su formación consiguió 12 escaños en el Parlamento de Andalucía y ha defendido la representación de Vox en el Ayuntamiento de Córdoba y la Diputación para asegurar que el éxito de la formación “seguirá avanzado, por mucho que eso fastidie algunos. Crítico, como de costumbre, con el Gobierno central y sus medidas para afrontar la crisis sanitaria -“con un ilegal e ilegítimo toque de queda”-, pero también con el gobierno que la formación sostiene en el Parlamento de Andalucía, al que ha calificado como “indulgente de coraje político que requiere este momento”. 

En clave provincial, Hernández ha asegurado que tras un viaje por Córdoba su partido se encuentra “del lado de la España que madruga y de la que sostiene el Estado del Bienestar” y de “aquellos autónomos, pymes y micropymes que han acabado en la ruina”. 

Asimismo, la portavoz nacional de la formación Patricia Rueda Patricia Rueda ha sacado pecho por su partido, definiéndolo como “la voz de todos” y ha seguido la línea de Hernández en sus críticas al Gobierno central, “traidor y mentiroso”. Como Abascal, se ha referido a la emergencia situación que vive Ceuta, con “una frontera sur rendida a Sánchez el mentiroso y por Marlaska al capricho de Marruecos y al servicio de las mafias que trafican con personas”.

Etiquetas