La Junta autoriza las primeras catas para la gran mina de estaño prevista en Córdoba
Desde el cierre de las minas de carbón, hace ya más de 15 años, el Valle del Guadiato dejó de ser el centro metalúrgico e industrial del norte de Andalucía. Con una tradición milenaria, Sierra Morena siempre fue un lugar de extracción minera. Y es probable que a partir del 2027 lo siga siendo.
El proyecto Oropesa, en Fuente Obejuna, es la iniciativa minera española con más visos de iniciar la excavación desde cero a corto plazo. En el término municipal mellariense se estima que hay estaño como para garantizar el abastecimiento del 1% de la demanda mundial. El estaño es uno de los materiales críticos en la actualidad, especialmente en la carrera tecnológica. Y Europa ha decidido priorizar su localización y extracción.
El proyecto prevé una inversión de 150 millones de euros en el norte de Córdoba, pero sus trámites son complejos. Este lunes, el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) ha publicado la autorización de tres permisos de exploración en Fuente Obejuna con lo que certificar lo que ya se espera: que bajo el término municipal hay una enorme cantidad de estaño que se puede extraer.
La publicación en el BOJA este 25 de mayo de 2026 marca el inicio formal de la fase de información pública para tres permisos de investigación clave solicitados por la empresa Minas de Estaño de España, S.L.. Estos permisos permitirán realizar las prospecciones necesarias en el subsuelo de Fuente Obejuna para confirmar las reservas de mineral.
Los tres expedientes autorizados para este trámite son San José, Laurencia y Pascuala. Laurencia y Pascuala se localizan sobre dos derechos caducados anteriormente, ya que la empresa no ejecutó los permisos de exploración. Hubo que modificar el proyecto inicial y también el punto en el que se depositarán los residuos.
Este anuncio abre un periodo de 15 días hábiles para examinar la documentación de los permisos y 30 días para los planes de restauración asociados, permitiendo que cualquier interesado presente alegaciones.
El estaño: un recurso estratégico global
El proyecto Oropesa, impulsado por la multinacional australiana Elementos Limited, se posiciona como una de las pocas minas de estaño en Europa con capacidad para entrar en explotación en el corto plazo. Con unas reservas estimadas de 15,9 millones de toneladas, se prevé una producción anual de 3.350 toneladas de estaño, lo que representa casi el 10% del consumo primario de la Unión Europea.
La importancia de este metal ha crecido exponencialmente debido a su uso crítico en la soldadura de circuitos electrónicos, esencial para los centros de datos, los vehículos eléctricos y la Inteligencia Artificial. Actualmente, la oferta global está muy concentrada en Asia y el precio del metal ha experimentado una fuerte volatilidad. En este contexto, la mina cordobesa ofrecerá una ventaja competitiva única: la trazabilidad completa desde la extracción hasta el metal, ya que el mineral será fundido en las instalaciones de Iberian Smelting en Robledollano (Cáceres).
Pese al avance administrativo, el camino hacia la explotación final es complejo. El proyecto se encuentra bajo la supervisión de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente para obtener la Autorización Ambiental Unificada (AAU). Al situarse en una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), la empresa ha tenido que reconfigurar el plan original, incluyendo el cambio de ubicación de la balsa de residuos y la relocalización de las escombreras para garantizar el mínimo impacto en el hábitat.
El consejero de Industria, Jorge Paradela, señaló la pasada semana que el objetivo de la Junta es otorgar la autorización definitiva a principios de 2027, subrayando que en minería “no se quiere dar ni un paso en falso”. Una vez obtenida la luz verde, la construcción de las instalaciones se prolongará durante unos 20 meses.
La empresa estima la creación de 203 empleos directos en fase de operación, con el compromiso de que el personal de mantenimiento y operación sea de origen local. Durante los picos de construcción, la cifra de trabajadores podría elevarse hasta los 500 operarios.
Además, el proyecto aspira a convertirse en un polo de conocimiento mediante su declaración como “mina universitaria”, vinculada directamente a la Escuela Politécnica de Belmez.
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