El hallazgo de unas pesas de plomo arroja luz sobre las prácticas de pesca en la antigua ciudad romana de Mellaria
En la localidad cordobesa de Fuente Obejuna, en el espacio donde se ubica el yacimiento arqueológico de Mellaria, han aparecido, en sucesivas excavaciones, objetos de plomo de distinta índole: etiquetas comerciales, pesas de balanza e incluso figuritas vudú. Estos hallazgos dan fe de la riqueza metalífera de la región, con una posición estratégica entre Córdoba y Mérida, y del extendido uso de estos metales en la ciudad, que en el siglo II a.C. destacó por su producción minera. Sin embargo, esta zona del Conventus Cordobensis contaba también con otra riqueza de gran valor: seis arroyos y un río, el Guadiato, discurrían por las inmediaciones de la ciudad. Ahora, el proyecto Ager Mellariensis, liderado por la Universidad de Córdoba, ha estudiado 17 lastres plúmbeos que fueron utilizados como pesas de red, lo que permite arrojar luz sobre las antiguas prácticas de pesca fluvial y su importancia para el desarrollo económico y la subsistencia de la ciudad.
Se trata de 17 lastres laminares de forma rectangular de alrededor de 20 gramos, compatible con redes de pequeño tamaño utilizadas en arroyos y cursos de agua de escasa profundidad como los que rodean a Mellaria. El estudio combinado de las piezas mediante técnicas arqueoquímicas ha permitido caracterizar de forma precisa tanto la composición del metal base (plomo metálico) como los productos de corrosión formados durante su prolongado enterramiento (azufre, hierro, calcio y silicio). Los resultados sugieren que las piezas estuvieron enterradas en un entorno poco agresivo desde el punto de vista químico, lo que ha permitido una corrosión controlada.
En paralelo, el análisis de los cursos de agua próximos a Mellaria y la aplicación de tecnología LiDAR han permitido identificar antiguos paleocauces (corrientes de agua que ya no están activas) y zonas potenciales de pesca, que concuerdan con las recomendaciones de fuentes antiguas sobre salubridad y calidad del agua. Este hecho refuerza la hipótesis de una actividad pesquera ligada a la subsistencia cotidiana y al aprovechamiento del territorio. Además, el análisis de la ictiofauna local ha permitido proponer las posibles especies de peces que estaban disponibles para la pesca con red, como bogas de río, barbos, pardillas, colmillejas, cachos, jarabugos o calandinos.
El trabajo, realizado por Miriam González Nieto y José Luis Domínguez Jiménez, de la Unidad Patricia de la UCO, y los investigadores del Instituto Químico para la Energía y el Medio Ambiente (IQUEMA) Daniel Cosano Hidalgo y José Rafael Ruiz Arrebola, se enmarca en el proyecto Ager Mellarensis, liderado por Antonio Monterroso Checa y centrado en la recuperación y estudio del patrimonio arqueológico de esta zona. Tal y como explican los investigadores, “los resultados de esta investigación no solo amplían el conocimiento sobre las pesas de red en contextos de interior, sino que también contribuyen a la valoración de la pesca como actividad económica secundaria, pero esencial para la subsistencia diaria, en la configuración funcional de Mellaria”. Esto abre una vía para futuras investigaciones que profundicen en la relación entre economía fluvial, tecnología pesquera y territorio en el marco del Conventus Cordubensis.
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