Córdoba tiene un nuevo aeródromo: AESA autoriza la pista de Villafranca

Aeródromo de Villafranca

La provincia de Córdoba dispone desde hace un par de meses de un nuevo aeródromo. En el corazón de la Campiña de Córdoba, en el término municipal de Villfranca de Córdoba, el viejo sueño de un vecino que hace unos 40 años compró un terreno para poder usar sus propias aeronaves se acaba de cumplir. La Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) acaba de autorizar la apertura del ya conocido como Aeródromo de Villafranca de Córdoba, a la que le ha otorgado su propio código: LEVJ.

Actualmente, en la provincia de Córdoba hay cinco aeródromos. Al norte está el de Espiel. En la capital, funciona como tal el propio Aeropuerto de Córdoba. Además, también hay pistas en Villarrubia y otra más pequeña en Alcolea. Pero el aeródromo de Villafranca acaba de dar “un salto importante”, como detalla Daniel, hijo de aquel soñador que adquirió suelo para poder aterrizar sin tener que pagar alquileres a otras pistas.

Ahora, el Aeródromo de Villafranca de Córdoba está abierto a la aviación en general. Funciona para el aterrizaje de helicópteros, avionetas y ultraligeros, y dispone de 17 hangares, 16 de ellos individuales, con los que prestar un servicio más personalizado. “En el futuro queremos crear una escuela de aviación”, explica Daniel.

De momento, el Aeródromo de Villafranca se está especializando en un servicio de mantenimiento a aeronaves y ultraligeros. Además, Daniel asegura que “se está instalando en uno de los hangares una empresa que se dedica a comprar aviones en kits para ensamblarlos allí. Se trata de avionetas de última generación”, detalla, en lo que supone un nuevo nicho económico en la zona.

Además, casi cada fin de semana, en el Aeródromo de Villafranca raro es el día que no hay un bautizo aéreo, con un programa llamado Piloto por un día. Desde Villafranca, la empresa que gestiona el Aeródromo gestiona con precios razonables (65 euros por 20 minutos de vuelo), despegues y aterrizajes en pequeñas aeronaves, en rutas por la zona para ver las suaves lomas de la Campiña a 600 metros de altura, adentrarse en el corazón de la Sierra de Córdoba (como en Memorias de África pero a la andaluza) o incluso sobrevolar la capital, con sus patrimonios de la Humanidad. “Son unos precios bastantes razonables”, explica. “Tenemos dos tipos de ultraligeros, uno de desplazamiento por gravedad, biplaza como en la película de volando libre, y un ala delta motorizada. Es la experiencia más real y cercana al vuelo que puedas tener”, detalla. “Como si fueras en una motocicleta en el aire”, asegura.

“La pandemia nos dio mucho para pensar”, explica Daniel. El Aeródromo de Villafranca quiere convertirse en un punto para el aterrizaje del helicóptero sanitario del 061 y también en una base de emergencias como pista forestal para el plan Infoca. El objetivo es prestar un nuevo servicio a toda la zona del Alto Guadalquivir. Para ello, ya se está hablando con los Ayuntamientos de Villafranca de Córdoba, El Carpio y con la Diputación.

En Villafranca de Córdoba lleva décadas funcionando un club de vuelo. Poco a poco, la pista fue creciendo. Ahora, el aeródromo dispone de una calle de rodadura y hasta de una pista señalizada, además de un servicio de taller. “La gente puede venir con su helicóptero o con su avioneta hasta Villafranca de Córdoba para hacerle el mantenimiento a sus aeronaves”, asegura.

Poco a poco, sostienen, el aeródromo quiere ir creciendo y ampliando servicios, para ir llenando los cielos de Córdoba, de los más despejados en el tráfico aéreo de Andalucía.

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