Primer golpe otoñal: lluvia y caída de temperaturas a lo largo de la semana

Una familia se protege con paraguas de la lluvia | MADERO CUBERO

La segunda quincena de septiembre es la que recupera definitivamente el ritmo del curso. Hasta ahora, aún a pesar de las limitaciones relacionadas con el coronavirus, la vuelta a la rutina mantenía el pulso veraniego. El tiempo ha acompañado ese ritmo, con una total estabilidad atmosférica y unas temperaturas que salvo excepciones, recordaban demasiado a las semanas de atrás. La mañana del domingo 13 de septiembre la capital amanecía sin bajar de 20.9 °C tras rozar los 38 grados la jornada anterior. Unos registros que sin ser extraordinarios para las fechas, mantenían el sabor de un verano que no quería marchar. Hasta ahora.

Una borrasca fría para traer el otoño

Puede que el del fin de semana sí que haya sido el último golpe estival. Siendo imposible descartar que aún queden días de buscar la sombra, lo que sí parece hecho es que al menos la semana que empezamos, y la que enfile el cierre del mes, tenga un sabor mucho más parecido al otoño. La llegada hasta las inmediaciones peninsulares de auténticos sistemas depresionarios, de borrascas (aisladas o no), va a cambiar el rumbo del estado de la atmósfera. Un cambio que se notará tanto el termómetro como en la vuelta del ambiente lluvioso.

Ya durante las horas centrales y la tarde del lunes notaremos el primer avance de este importante cambio. El calor de este pasado fin de semana vino de la mano de una DANA que quedó aislada al este de las Azores. La integración de la misma en la circulación general de la atmósfera va a traer la primera oportunidad de sentir la lluvia en la provincia gracias a la formación de chubascos de diversa consideración. Aunque lejos de nuestras latitudes, los 'límites orientales' de esta zona de bajas presiones, generarán un entorno favorable a la convección sobre nuestra vertical, que desde el mediodía del lunes hará crecer la nubosidad de evolución en la mitad occidental de la Península Ibérica.

Lunes con posibilidad de chubascos en el que las temperaturas empezarán su paulatino descenso. Para entonces las máximas ya quedarán de nuevo por debajo de los 35 grados en el valle del Guadalquivir, para continuar bajando desde el martes y el resto de semana. La jornada del martes, aunque recupere parte de la estabilidad atmosférica, mantendrá el descenso en las temperaturas hasta el entorno de los 33 grados junto al Guadalquivir y los 30 o 31 grados en el resto de la provincia.

Pero el gran cambio durante el martes se habrá dado al norte de las Azores. Para entonces los restos de la DANA habrán interaccionado con una masa fría en altura procedente de latitudes polares, lo que desembocará en la primera borrasca fría del curso que terminará por afectar a la Península. Los efectos de dicha interacción empezarán a notarse en la provincia a últimas horas del miércoles, cuando la nubosidad y la inestabilidad irán en aumento, para dejar unas jornadas de jueves, viernes y sabado pasadas por agua.

Aunque las lluvias no se espera que sean especialmente abundantes, servirán al menos para traernos el primer arreón con carácter puramente otoñal, que se notará especialmente durante la jornada del viernes 18 de septiembre. Para entonces el centro de la baja se habrá localizado frente al litoral peninsular, encarrilando sistemas frontales desde el Golfo de Cádiz hasta el interior andaluz.

Por su parte las temperaturas se mantendrán estables en las jornadas de miércoles y jueves, para caer bruscamente a partir del viernes con el barrido definitivo de la masa de aire peninsular por otra mucho más fresca. Un barrido que dejaría máximas muy por debajo de la barrera de los 30 grados en toda la provincia de cara al fin de semana.

Toda la información del Colectivo Meteofreak en Twitter y en Facebook.

Etiquetas
stats