El pasado está de moda... y en las tiendas

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‘El Baúl Vintage’ ofrece prendas y complementos que se llevaban en la época de los grandes iconos como Johnny Cash o Marilyn Monroe

Los años 60 marcaron la edad de oro de la feminidad, del glamour y de la sensualidad. Una década en la que predominaba la cintura fina, los escotes realzados, los picardías y los tacones de aguja. Ahora, en una época en la que el mundo de la moda no deja de reinventarse, los amantes de este tipo de prendas tienen su propio rincón en “El Baúl Vintage”. Esta iniciativa surgió de la mano de dos emprendedoras, Manuela Ruíz y Lucía Salmerón, que, en plena crisis, decidieron apostar por abrir este negocio. “Antes de embarcarnos en este proyecto ya conocíamos la ropa vintage, sin embargo, ahora podemos decir que somos unas verdaderas entendidas. Hemos aprendido mucho”, asegura una de las dueñas.

Situada en el barrio del Realejo, esta tienda cuenta con prendas originales de los años 60 hasta los 90. “Antes de adquirir nuestros productos, los seleccionamos a través de distintos proveedores situados en EE.UU e Inglaterra”. Estas emprendedoras apostaban por el reciclaje, por algo novedoso y que además, tuviera la influencia de otros lugares. De esa composición surgió El Baúl Vintage, una tienda al más puro estilo Grease.

“Al principio, teníamos más ropa de mujer porque pensábamos que serían nuestras clientas potenciales. Sin embargo, es sorprendente el número de hombres que se interesa por esta forma de vestir”. El precio medio por prenda es de unos 15 euros. “Todo el mundo nos dice que a pesar de que nuestros artículos son de alta calidad, los ofrecemos a un buen precio. Hay que tener en cuenta que esta ropa está hecha con tejidos de hace más de 50 años y por eso las tratamos con el mayor mimo posible”.

El negocio, que lleva desde febrero de este año en activo, ya cuenta con un balance muy positivo y una larga lista de clientes habituales. “Hemos tenido mucha aceptación. Esto es un aliciente para nosotros porque, además, no estamos situados en una zona muy céntrica de la ciudad y eso quiere decir que lo que ofrecemos gusta”. Asimismo, buscan la fidelidad de sus clientes a través de un trato muy personalizado: prenda que le demandan, prenda que buscan expresamente en el caso de que no la tengan en la tienda. “De esta manera, nuestros clientes ven que estamos comprometidos con lo que ellos buscan. Intentamos que queden satisfechos”.

El siguiente paso de esta empresa es darse a conocer en internet a través de su propia página web, donde además, ofrecerán la posibilidad de comprar vía online. “Con esta iniciativa queremos facilitar todo lo posible la adquisición de nuestros productos y de alguna manera, equipararnos a otros negocios de ropa. Además, es una forma de abrirnos puertas en este sector”, concluyen las dueñas, después de cerrar su particular baúl.

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