Fran, 20 años sin hogar: “No le deseo a nadie vivir en la calle”

Fran, 20 años sin hogar: "No le deseo a nadie vivir en la calle"

Fran tiene 62 años, es el menor de nueve hermanos y ha pasado 20 viviendo y durmiendo en la calle. Ahora vive en un pequeño piso en San Agustín gracias a HogarSí. Y tras tanto tiempo viviendo en la indigencia lo tiene claro, “no le deseo vivir en la calle a nadie”.

Tras un divorcio, Fran cogió depresión y decidió irse de casa, “no quería estar en el piso, me buscaba la vida en las iglesias, en los supermercados...”, cuenta a Cordópolis. Y fue la calle la que le llevó a consumir heroína y alcohol durante 14 años. Sin embargo, fue él mismo el que decidió salir de aquella situación.

Viviendo en la calle ha llegado a sufrir discriminación, “me han llegado a escupir”; e incluso una agresión. “Me intentaron robar cuando sacaba dinero del cajero, vinieron tres personas y me defendí, pero uno me dio con un palo y me rompió la tibia y el peroné”. Ahora está operado de la pierna derecha, lo que le impide trabajar, realizar boxeo -su deporte favorito-, y otros esfuerzos.

Gracias a otro compañero que también estaba su misma situación de sinhogarismo, conoció HogarSí, que tiene su centro en la Calle Claudio Marcelo. “Fui y estaba lleno, pero me tomaron los datos y cuando hubo una plaza me llamaron”, cuenta. Allí pasó ocho meses donde explica que ayudaba en la cocina porque siempre le ha gustado. Este fue un primer paso para salir de la indigencia a la que tiene claro que no quiere volver, “he pasado mucho y ya no quiero calle”. Un lugar que no hace distinciones, “conozco a menores, gente de todas las clases, de todos los países...”.

Tras pasar por las viviendas para la Salud de HogarSí, forma parte del proyecto piloto de Fondos NextIt de HogarSí, que tiene una duración de un año gracias al cual ha cobrado el ingreso mínimo vital. “En junio se me acaba y tengo que ir a Cruz Roja o donde sea porque en la calle no puedo estar”. Además de salir de la calle, Fran también quiso salir de la droga y el alcohol, que estuvo durante 14 años consumiendo. Tras dejar la heroína, se encuentra en tratamiento para dejar el alcohol, “no tengo ansiedad ni nada, paso por un bar y no me dan ganas de beberme nada”, expone.

Fran asegura que su fuerza de voluntad -reconocida incluso por su médica de cabecera- ha sido la que le ha ayudado a salir de su situación y cuidarse ahora mucho más. Además de dejar los estupefacientes, comenzó a ir a gimnasio a boxear, aunque ahora no puede por la operación. Sus días comienzan a las 7:00 con un paseo matutino, “me salgo todos los días y me voy a andar por El Arcángel, el Alcázar y por la Mezquita”, explica. Después pasa las horas entre crucigramas, sopas de letras, la televisión y haciendo las cosas del hogar. “Hay veces que tengo ganas por la tarde y salgo, y otras que me quedo aquí”.

Prácticamente vive solo, acompañado de un compañero de piso con el que asegura no tener mucha relación, y solo teniendo contacto con uno de sus ocho hermanos. Pero recuerda sonriente y casi sin palabras cómo fue el primer día que abrió la puerta del piso, “dije esto para mi es un alivio, ya me he quitado de la calle, gracias a Dios”. Fran agradece que en el piso tiene más independencia comparado con el centro “allí a lo mejor a uno no le gusta una película y no se la vas a quitar al otro”.

Hogar Sí

Desde HogarSí, Gonzalo Caro, coordinador de Relaciones Institucionales y Comunicación ha explicado que la cantidad de dinero se concede “entorno a un proyecto que diseñan para cuando salen de nuestros programas”. Como en el caso de Fran, “lo más habitual es tener un colchón para unos primeros meses de alquiler o pagar la fianza de un piso”. Aunque, según aclara, “también hay quien quiere ampliar sus posibilidades para encontrar un empleo como hacer un curso de cocina o sacarse el carnet de conducir”.

Sin pedir nada más, le conceden el dinero simplemente pidiendo “que cada seis meses acepten un seguimiento para ver qué tal están, si la iniciativa funciona y demostrar que realmente es útil y tiene un impacto”. El proyecto fue realizado en 2021 y para 2022 esperan poder volverlo a realizar ya que están obteniendo “muy buenos resultados” con los que están “muy satisfechos”.

Caro ha detallado que está fundamentado en una iniciativa canadiense “que lo aplicaron a personas que acababan de entrar en el sistema de atención”. Pero desde HogarSí pensaron que “si funcionaba con personas que no habían entrado ayudarían a personas que estuvieran preparadas para salir”. De esta manera, consiguen un doble impacto “no solo lo tiene en la persona que por fin sale de los programas y hace su vida, sino en la persona que puede acceder a la plaza que esta persona deja libre”.

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