CALOR

El Ayuntamiento cuenta desde 2018 con un plan contra el cambio climático que no se ha aprobado

Un joven pasea por el Vial Norte, sin sombra en pleno verano

El anuncio que ha hecho este miércoles el alcalde de Córdoba, José María Bellido, de que reconfigurará el urbanismo que se practica en la ciudad para adaptarlo a las condiciones extremas de calor producto del cambio climático ha sido acogido con sorpresa por una parte de los cordobeses, sobre todo por parte de aquellos que saben que que el consistorio ya cuenta con una herramienta similar.

¿Está Córdoba construida para sobrevivir al calor del verano?

¿Está Córdoba construida para sobrevivir al calor del verano?

Y es que, desde el mes de mayo del año 2018, el Ayuntamiento de Córdoba dispone de un Plan Estratégico Municipal de Adaptación al Cambio Climático que incluye varias medidas a adoptar para mitigar los efectos del tiempo adverso en la ciudad. Un documento que lleva desde entonces guardado en un cajón.

En agosto de 2021 ya se preguntó al Ayuntamiento sobre este plan, elaborado por la Fundación Biodiversidad y el Instituto Municipal de Gestión Medio Ambiental (IMGEMA) durante el pasado mandato, y cuya aprobación definitiva requiere pasar por el Pleno municipal.

De momento este trámite no se ha hecho y no parece que esté en la cabeza del equipo de Gobierno, que, aunque reconocía este miércoles que había que replantearse las técnicas constructivas en la ciudad para mitigar los efectos del calor extremo, parecía apostar por iniciar una nueva conversación al respecto, implicando a la Universidad de Córdoba.

El citado plan también tuvo un dilatado proceso. Para empezar, partía de un acuerdo del Pleno alcanzado a finales del año 2015. Entonces, PSOE, IU, Ganemos Córdoba, Ciudadanos y UCOR firmaron el denominado Pacto por el Clima. Se trataba de una hoja de ruta a nivel local para empezar a trabajar desde el consistorio con medidas para ayudar a frenar el cambio climático. Aquello llevó a un documento para el que se llegó a pedir colaboración ciudadana en sus propuestas, y mostraba medidas a tomar desde el Ayuntamiento para mitigar los efectos del cambio climático sobre la ciudad y sus habitantes, lo mismo que se ha dicho este miércoles.

Un plan de sombras, estudio de la isla de calor y cubiertas verdes en edificios municipales

De hecho, el Plan Estratégico Municipal de Adaptación al Cambio Climático sigue colgado en la web del Ayuntamiento de Córdoba, desde donde se puede acceder a las medidas que se planteaban entonces. Entre ellas, una de las prioritarias era “adecuar la planificación urbanística a las nuevas situaciones climáticas previstas”.

Para ello, se recomendaba, al igual que ha reconocido este miércoles el regidor, revisar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobado desde el 2001, “pues la ciudad debe reordenarse y adaptarse a el futuro previsto de riesgos climáticos en lo ya construido y diseñar lo nuevo con esta previsión y acondicionamiento que asegure además con ello un ahorro económico futuro”. En este ámbito, el proyecto de 2018 resaltaba que “varios estudios demuestran que es más barato invertir en prevención que en reconstrucción”, así como que “se tengan en cuenta los criterios de adaptación para los nuevos desarrollos de la ciudad ya planteados”. 

El citado proyecto sugería la idoneidad de poner en marcha “un plan de sombras” de las calles más transitadas y que peor acondicionadas están para ello en la época estival. Para la realización de este plan se propone “realizar previamente también un estudio de la isla calor que sufre la ciudad y de las plazas y calles comerciales que necesitan asegurar una sombra mínima para poder continuar con su actividad diaria”.

Al igual que lo comentado este miércoles por el alcalde, el plan de 2018 aconseja “la instalación de pérgolas ajardinadas o instalaciones fotovoltaicas para conseguir energía solar a la vez que sombra”, así como el “aumento del arbolado urbano”, siendo recomendable hacerlo “con especies que resistan mejor el calor y no supongan una elevación en el coste de mantenimiento”. Con la misma filosofía, se sugería “la implantación de cubiertas verdes, empezando por los edificios municipales para que la corporación local de ejemplo”.

Asimismo, pedía aumentar el número de fuentes de agua potable para la ciudadanía en zonas y barrios como Plaza Costa Sol, Las Margaritas o Las Moreras, siempre sujeto a un plan de actuación en época de baja disponibilidad de agua potable.

Son sólo algunas de las medidas que vienen en un plan que también incluye un presupuesto económico que habría que adaptar a la situación actual, pero que el Ayuntamiento ya tiene elaborado si lo que pretende es atajar cuanto antes las consecuencias del cambio climático, principalmente del calor extremo, en la ciudad de Córdoba.

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