El alza de precios triplica el presupuesto para poner en valor el Templo Romano

Templo romano de Córdoba

El alza de precios que se ha experimentado en los últimos meses ha hecho que el proyecto para poner en valor el Templo Romano haya triplicado su montante. El proyecto, retomado ahora por el Ayuntamiento y financiado con fondos Next Generation, ascenderá finalmente a cerca de 900.000 euros, cuando el presupuesto inicial fue de 300.000 euros.

Así lo ha explicado el presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Salvador Fuentes, quien junto al jefe de la Oficina de Arqueología de la Gerencia, Juan Murillo, que ha precisado que el proyecto de actuación para recuperar y poner en valor el Templo Romano ya está terminado y pasará próximamente a Contratación del Ayuntamiento.

Se trata del mismo proyecto de intervención sobre este espacio patrimonial de Córdoba, tan solo actualizado en su presupuesto por la subida de precios, ha dicho Fuentes.

La actuación en el Templo Romano quedó varada cuando la empresa adjudicataria renunció en 2019 a seguir con las obras de la sefunda fase por el montante del contrato. El Ayuntamiento tuvo que resolver dicho contrato e iniciar de nuevo la tramitación, ahora con un proyecto actualizado en precios, que se pretende que sea el definitivo para acometer la recuperación de este espacio patrimonial.

71 años del hallazgo del Templo Romano

71 años después de su hallazgo, el Templo Romano tiene una compleja interpretación en el que es, sin duda, otro de esos lugares singulares de Córdoba. Desde la década del 2000, el Ayuntamiento trata de construir un centro de interpretación del Templo Romano de la calle Claudio Marcelo que lo haga comprensible al turista y que ponga en valor la Colonia Patricia de la Corduba romana, sin lugar a dudas una de las ciudades más importantes de Hispania y también del imperio. El Templo Romano es una buena muestra de ello, por sus dimensiones, por el material que se usó, por cómo se construyó y a quién se le pudo dedicar.

Pero desde el año 2018, la segunda fase de las obras para la puesta en valor del Templo Romano se paralizaron. La empresa que las ejecutaba se quedó, dijo, sin dinero y el Ayuntamiento le rescindió el contrato. Los trabajos, valorados en casi 400.000 euros, pretendían una serie de pasarelas peatonales para que los turistas pudieran entrar dentro y contemplar el templo a tres alturas: los cimientos, la antigua plaza y la base del propio monumento. Antes, ya se ejecutaron trabajos de consolidación y hasta se construyó una verja, hoy cerrada, para entrar al Templo Romano. Dentro hay una escultura dedicada a Claudio Marcelo casi tan contemporánea como las columnas del edificio, ya que es obra de Marco Augusto Dueñas y se colocó en el año 2014. Su mármol es tan blanco y cegador que delata su novísima construcción.

Las obras de puesta en valor del Templo Romano debían continuar, pero siguen paradas. Tras esa segunda fase vendrían una tercera. La tercera fase consistirá en la construcción de un centro de interpretación de la Córdoba romana. El centro de interpretación se instalará en la planta baja del Ayuntamiento, en la zona donde habitualmente los ciudadanos iban a pagar sus multas e impuestos.

El Templo Romano de Córdoba fue construido, probablemente para rendir culto imperial, a mediados del siglo I. Fabricado en mármol, ha permanecido oculto hasta el siglo XX bajo las antiguas casas capitulares. De hecho, se sospecha que sobre el edificio del actual Ayuntamiento de Córdoba hay bastantes más restos del edificio original.

El Templo Romano de Córdoba se declaró Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, por Decreto 160/2007 de 29 de mayo. Asimismo forma parte del Conjunto Histórico de Córdoba, protegido desde el año 1929, y se encuentra inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

Por lo que respecta a su entorno, se trata de un espacio urbano que ha experimentado importantes modificaciones a lo largo de la historia de la ciudad, desde la construcción de la muralla fundacional romana, el posterior complejo de culto imperial en la época de Augusto, su reutilización como elemento defensivo en el período emiral y califal, la construcción del convento de San Pablo en 1241, la construcción de las Casas Consistoriales en el siglo XVI, la apertura de la calle Claudio Marcelo a finales del siglo XIX, la demolición del viejo Ayuntamiento, el descubrimiento y posterior restauración del Templo romano, o la realineación de la antigua plaza del Salvador. En la actualidad el tejido residencial del entorno está configurado por edificios renovados a lo largo del siglo XX.

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