Flores al Guadalquivir 12 siglos después de la matanza

.

Hasta hace apenas unas décadas, Córdoba había vivido de espaldas a la península de Miraflores. Era una especie de maldición, una leyenda, la que impedía a los cordobeses irse a vivir a un lugar que hace más de un milenio estuvo ampliamente poblado. En la memoria de la ciudad ha permanecido, durante todo este tiempo, una especie de respeto por un lugar que fue sede de una de las grandes matanzas de Córdoba: el motin de Saqunda. Este lunes, 1.200 años después de aquel levantamiento popular, decenas de jóvenes cordobeses han lanzado flores al Guadalquivir.

Este acto se ha enmarcado dentro de las actividades organizadas por una jornada internacional que ha reunido a expertos para reflexionar y contar lo que pasó en esa zona de la ciudad hace 12 siglos. El objetivo de la jornada, inaugurada por el exdirector general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza y clausurada por el exministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, ha sido recordar y homenajear un extraordinario y desconocido capítulo de la historia de la ciudad ocurrido hace doce siglos: la gesta de más de cien mil cordobeses que, tras ser expulsados del arrabal de Saqunda, hoy Campo de la Verdad, fundaron un emirato andalusí en la Creta del siglo IX que perduró casi un siglo y medio.

El arrabal de Saqunda del siglo IX era el hogar de grupos humildes de artesanos y comerciantes que tenían tendencia levantisca al soportar sobre sus cabezas el peso de las fuertes cargas impositivas. Una lucha de clases que acabó en revuelta, liderada por el propio Ballutí, entre otros, con cientos de muertos y el barrio arrasado por el emir Al-Hakam I. Alrededor de 22.000 familias, con una media de seis miembros cada una, fueron expulsadas de Córdoba protagonizando un éxodo que comenzó en Fez, prosiguió en Alejandría, que entonces pertenecía al califa de Bagdad y que conquistaron proclamando una república independiente durante cuatro años, para terminar fundando un emirato andalusí en Creta.

Fue la lucha y la odisea de la mayor parte de aquellos habitantes del hoy barrio del Campo de la Verdad–Miraflores por su supervivencia. Una gesta inigualable que puso en jaque al invencible imperio bizantino y llevó la sangre, la cultura, la artesanía y los cultivos cordobeses a las islas helénicas. El caudillo que guió la hazaña de tomar la ciudad egipcia también fue Abu Hafs al-Ballutí, quien después se convertiría en el primer emir cretense.

Otra de las propuestas de estos vecinos fue la de hermanar las tres ciudades protagonistas del éxodo de los rabadíes cordobeses: Fez (Marruecos), ciudad con la que Córdoba ya está hermanada; Alejandría (Egipto) y Heraklion, capital de Creta (Grecia) y ciudad fundada por los propios rabadíes andalusíes en el siglo IX . Asimismo, se quiere realizar un homenaje a las miles de víctimas de la rebelión, recuperando el conocimiento popular de esos hechos, reivindicando su memoria, mientras se ilustra cómo las migraciones no siempre han sido de Sur a Norte, ni de África a la península, y como estos éxodos se han producido a menudo en la historia por la intolerancia, la persecución política y por el hambre.

Etiquetas
stats