Una década en obras y 86 millones de euros después, al aeropuerto solo le faltan los pasajeros

Una avioneta aterriza en el aeropuerto de Córdoba | MADERO CUBERO

El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea consideró que lo que el Gobierno de España ha hecho con el aeropuerto de Córdoba es uno de los ejemplos de lo que nunca más se tiene que volver a hacer a la hora de planificar infraestructuras. En 2014, el Tribunal de Cuentas de la UE publicó un informe sobre la construcción de aeropuertos en Europa, la mayoría de ellos en España sin apenas justificación, que se centraba en el caso de Córdoba. El informe dedica un amplio espacio a su análisis y llega a la conclusión de que la obra (se invirtieron 86 millones de euros de dinero público) fue totalmente "innecesaria" y que se hizo sin planificación ni estudios previos sobre su viabilidad.

El próximo 1 de febrero de 2018 será la fecha oficial en la que los aviones de pasajeros puedan ya operar con seguridad en la pista del aeropuerto de Córdoba. Ese día se cumplirá una década en obras de una infraestructura que en 2008 apenas tenía vuelos comerciales. Y que una década después, sigue sin tenerlos. Todo, a pesar de que el aeropuerto de Córdoba tiene capacidad para acoger la llegada de unas 200.000 personas por aire todos los años.

Pero las aerolíneas siguen esquivando a la ciudad, sobre todo porque como ya advirtió el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea, Córdoba tiene a un paso al tercer aeropuerto internacional más importante de España, el de Málaga, y más cerca aún otro con una intensa capacidad, el de Sevilla.

"El gobierno español decidió en 2008 ampliar la pista de aterrizaje, sin ningún análisis o estudio de las necesidades de crecimiento potencial, análisis de costo-beneficio o justificación de la repentina espera en el aumento en el tráfico de pasajeros", afirmaba el Tribunal de Cuentas de la UE, en un informe tras el que no se depuraron responsabilidades.

El próximo 1 de febrero, el aeropuerto dispondrá, por fin, del famoso sistema AFIS para que aterricen los aviones con seguridad. También con la línea de alta tensión ya completamente soterrada. Pero aún carece de un plan de márketing y comercialización. Y por supuesto no hay ni una aerolínea interesada en operar desde Córdoba.

En el año 2014, el entonces alcalde, José Antonio Nieto, anunció contactos con una operadora para unir Córdoba con Palma de Mallorca. Pero finalmente las negociaciones no prosperaron. Fue la última vez que en la ciudad se escuchó a alguien interesado en operar tráfico de pasajeros desde el aeropuerto de Córdoba.

Desde 2008, Córdoba busca compañías aéreas para un aeropuerto que actualmente está más que infrautilizado. Pero no las encuentra. Iberia, a través de Air Nostrum, se lo estuvo pensando durante unos años, pero el avance de la crisis económica hizo retroceder sus planes. Otras low cost como Ryanair admiten que Córdoba no está en sus planes y que prefieren explotar los aeropuertos en los que ya operan. Muchos touroperadores admiten que la ciudad está muy bien comunicada por líneas AVE y que los turistas prefieren volar a Sevilla, Málaga o Granada.

Córdoba dispone de una pista de aterrizaje diseñada meses antes del estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis económica preparada para que aterricen aviones de medio alcance (un radio de hasta 3.700 kilómetros) como los Airbus 320. Desde Córdoba, por ejemplo, se puede volar a Oriente Medio, al Norte de Europa o a las Islas Canarias. Otra cosa es que haya una operadora dispuesta a hacerlo.

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23 de diciembre de 2017 - 03:55 h