“Una buena guitarra es como un cuadro, ambos son una inversión”

Jose Rodríguez trabajando en su taller de la calle San Pablo FOTO: MADERO CUBERO
El constructor de guitarras artesanas José Rodríguez Peña lleva desde 1972 en el oficio y recibió las influencias de los luthiers cordobeses Miguel Rodríguez y Manuel Reyes

Lleva más de cuarenta años dedicándose a este oficio. Después de pasar una navidad ayudando a un vecino a poner cuerdas, le dijo a su padre: “Papá, quiero ser guitarrero”. Dicho y hecho, el luthier de Andujar, José Rodríguez Peña, (1958) puede presumir de haber logrado sus sueños, incluso, cuando el camino no siempre fue fácil. “Al principio, mi padre estaba totalmente en contra de que abandonara todo y me dedicara a este oficio”. Tras once años como ayudante, decidió emprender su propia aventura que hasta día de hoy continúa.

A este guitarrero, que empezó montando cocinas, nunca le ha importado el dinero, su única obsesión ha sido superarse en cada nueva guitarra que fabricaba. “Esta es una profesión artesanal, tiene que gustarte porque para poder llegar a ser alguien y vivir de ello, tienes que dedicarle mucho tiempo. Para poder comer con este oficio el único pensamiento es evolucionar y dejar el dinero en un segundo plano”. Aunque reconoce que ahora existen muchas vías para realizar este trabajo más rápido, no duda en seguir con su forma de trabajar tradicional. “Hay máquinas que las fabrican de forma estandarizada y el precio es más bajo. Pero sin embargo, quien entiende de esto sabe que las guitarras de estudio no son de alta calidad”.

José Rodríguez se ha ganado el respeto del gremio de la guitarra, gracias a la calidad de los materiales y al cuidado que pone en cada nueva creación. Sus guitarras están hechas con madera tratada durante 15 años para que estén completamente secas. “Las personas que me las piden por encargo saben que van a tener que esperar al menos un año. Esas guitarras que se hacen en menos tiempo no son de calidad, la madera recién cortada no está seca y eso resta valor y calidad a la guitarra”. El precio de dichos instrumentos es muy variado, depende del tipo de madera, el modelo, las cuerdas… una guitarra de este maestro puede rondar entre los 2.000 y los 16.000 euros.

Guitarras de muchos artistas reconocidos han pasado, previamente, por las manos de José Rodríguez. Entre sus clientes más destacados se encuentran Alejandro Sanz, Vicente Amigo o Paco de Lucía. “Es un honor que estos artistas, internacionalmente reconocidos, me encarguen sus guitarras, pero yo trato igual a todos mis clientes, nadie recibe un trato especial. Ante todo hay que ser profesional y digno en tu oficio”.

Este gran guitarrero, que ha reconocido que no tiene ninguna guitarra en su casa, no tiene todavía claro que hará cuando llegue el momento de jubilarse. “Enseñar este oficio lleva mucho tiempo. Si tengo que enseñar a alguien será a mis hijas o a mi nieto. Cuando me retire, correré el riesgo de dejar toda una vida de esfuerzo en manos de otra persona y prefiero que esa persona sea familia directa”. Hasta entonces, José Rodríguez Peña seguirá demostrando que tocar bien la guitarra es muy similar a su profesión: con un par de buenas manos, esfuerzo y sobre todo, dedicación, se consigue un resultado excelente.

Etiquetas
stats