Botella defiende la labor del Ayuntamiento para evitar la mendicidad con niños

Imagen de un reportaje de La Sexta sobre la mendicidad con niños en Córdoba.
El subdelegado del Gobierno señala que la presencia de mendigos acompañados de menores "no pueden seguir así" y pide la colaboración de todas las instituciones para evitarla

La concejal delegada de Familia y Servicios Sociales, María Jesús Botella, ha señalado que la atención que el Ayuntamiento de Córdoba presta a los niños rumanos de etnia gitana persigue el objetivo "de evitar su presencia en las calles y procurar la adopción de hábitos de escolarización, higiene y alimentación adecuada". La edil ha explicado que este programa de atención consiste en tanto en la unidad de calle como en la unidad de estancia diurna, que cuentan con un presupuesto anual que supera los 140.000 euros.

La primera de ellas, la unidad de calle, está formada por una trabajadora social, un educador y un intérprete de rumano. Botella la ha descrito como "un trabajo a pie de calle, consistente en hacer un seguimiento de todas las personas de etnia gitana rumana para garantizar la correcta escolarización y atención sanitaria, como el cumplimiento del calendario de vacunas, entre otros. La labor se realiza constantemente tanto los asentamientos como los domicilios de estas familias y les presta también ayuda en la realización de determinados trámites, como la inscripción en el registro civil de los recién nacidos.

Botella ha detallado que la unidad de estancia diurna atiende a los menores desde que cuentan con cuatro meses de edad hasta que son escolarizados. "Consiste en habituarlos a la escolarización desde el principio y a quitarlos de la calle con este servicio que se les ofrece, pero que no se les puede imponer", ha afirmado. Además, la concejal de Familia y Servicios Sociales ha señalado que la población rumana "tiene también a su disposición las ayudas de emergencia y las ayudas económicas familiares si cumplen con los requisitos para acceder a ellas".

Botella responde así a la asociación Prodeni para la defensa infantil que ha interpuesto una denuncia ante el Fiscal del Menor en Córdoba contra la utilización de niños para mendigar. Una práctica de la que, asegura la denuncia, "a su vez son víctimas madres adolescentes entre 13 y 16 años y quienes hacen de aparcacoches. Y, en general, acerca de las condiciones de escolarización del colectivo de niños y niñas". En el escrito de denuncia la asociación se pregunta si las instituciones actuarían de la misma manera si quienes van sujetos e inmóviles durante horas en brazos de sus madres fuesen gitanos españoles o payos nacionales o inmigrantes. La asociación entiende que los niños gitanos rumanos sufren una clara discriminación aunque peor lo tienen las niñas. Se ha constatado que aproximadamente hasta los ocho años de edad no hay diferencia de género entre los menores que llevan las madres con ellas a pedir, pero que a partir de esa edad desaparecen los niños y solo se ven niñas porque a ellas les corresponde manejarse y aprender unos hábitos que ejercerán muy pronto por si mismas en su papel de mujeres y de madres. Los niños quedan destinados a ejercer su rol de varones.

El subdelegado del Gobierno en Córdoba, Juan José Primo Jurado, ha reconocido, a su vez, que le "repugna la imagen de la mendicidad acompañada de niños" y ha señalado que es hora de que todas las instituciones, incluida la que él dirige, den un paso más para evitar esta práctica". Primo Jurado no ha dado más detalles de cómo se daría ese paso perop ha señalado que no tendría sentido que se reforzara solo la labor policial si esta

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