Boro ya está con su familia: el perro que sobrevivió al accidente de Adamuz ha sido rescatado
Boro ya está con su familia. El perro que sobrevivió al accidente ferroviario de Adamuz ha sido rescatado en la mañana de este jueves por agentes del Infoca, según han confirmado desde el operativo y también desde Pacma, que se implicó en su localización.
El animal ha estado durante días y noches vagando por Sierra Morena, bajo la lluvia y sufriendo temperaturas bajo cero. En la tarde de este miércoles, agentes medioambientales avistaron al animal, lo que generó una gran confusión, ya que se dio a entender públicamente que Boro estaba localizado cuando en realidad solo había sido visto, sin que se lograra capturar y quedando de nuevo en paradero desconocido. Finalmente, durante la mañana de este jueves, el dispositivo logró localizar y asegurar al animal en una zona cercana al lugar del accidente, y Boro se ha reunido ya con sus familiares, cerrando así varios días de intensa preocupación y búsqueda.
Boro es la mascota de la familia de Ana y su hermana, que viajaban en el tren Iryo que cubría la línea Málaga-Madrid y que se vio implicado en el siniestro. Las dos mujeres, naturales de Málaga, residen y trabajan actualmente en Madrid, pero habían aprovechado el fin de semana para desplazarse a su ciudad natal y pasar unos días con su familia. En el tren también viajaba Boro, su perro, al que vieron después del accidente cerca de las vías del tren.
Ana presentaba magulladuras y diversas heridas de carácter leve, mientras que su hermana, embarazada, ha resultado más afectada y permanece ingresada en observación en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. A la espera de su recuperación, Ana había emprendido una difusión en redes sociales para solicitar ayuda para buscar a Boro, algo que encontró en Pacma, con autorización y permiso de las autoridades que llevan a cabo las labores de investigación y operatividad en la zona del accidente.
Desde Pacma celebran el desenlace positivo de un caso que movilizó a numerosas personas voluntarias y que volvió a poner de manifiesto “la necesidad de contar con protocolos claros y recursos específicos para animales en situaciones de emergencia”.
Una búsqueda compleja en un entorno hostil
Según explicó Ana Granados, una voluntaria, la búsqueda ha sido “muy difícil” debido a la amplitud del terreno y a lo abrupto de la zona. “No sabíamos qué reacción había tenido, es un perrito muy asustadizo. No sabíamos si había corrido hasta agotar sus energías o si había buscado refugio”, relató visiblemente emocionada tras el reencuentro.
Durante los primeros días, el operativo fue creciendo progresivamente. A los primeros voluntarios se sumaron asociaciones especializadas en búsqueda canina, como TAU, así como personas llegadas desde distintos puntos de España. “Ha venido gente de Madrid, de Barcelona, con drones, policías en su tiempo libre… Han querido ayudar de todas las maneras posibles”, destacó Granados, que cifró en alrededor de 200 las personas voluntarias implicadas, aunque no todas simultáneamente en el campo.
El Plan Infoca se incorporó al dispositivo desde el miércoles, coordinado por la Junta de Andalucía. Rubén Flores, jefe de grupo del retén participante, subrayó la importancia del trabajo conjunto con los voluntarios y la familia. “Desde ayer teníamos más o menos localizada la zona donde podía estar Boro y hoy por fin hemos conseguido dar con él”, explicó.
La localización definitiva se produjo en el entorno del parque de la Sierrezuela, a varios kilómetros del punto del accidente. Las condiciones meteorológicas no ayudaron: lluvias constantes, barro y una orografía compleja complicaron el rastreo. Aun así, los equipos aprovecharon la mejora del tiempo este jueves para intensificar la búsqueda desde primera hora de la mañana.
“Boro estaba bien, con miedo, lógico después de un accidente así, pero estaba sano”, confirmó Flores, quien no ocultó la emoción compartida por todos los intervinientes en el momento de la entrega a la familia.
El momento del reencuentro
El relato del hallazgo estuvo cargado de emoción. Juan Raúl Castro, miembro de Infoca, explicó que el perro había sido localizado el día anterior, pero que salió corriendo al sentirse amenazado. Para facilitar su regreso, los equipos dejaron una prenda de la familia en la zona, aprovechando el instinto olfativo del animal.
Este jueves, Boro apareció sentado en mitad de un camino forestal, a unos 50 metros de donde esperaba su dueña en una furgoneta. Fue el cuñado quien lo vio primero. “Estaba sentado, quieto. Fue impresionante. Una satisfacción muy grande”, relató Castro. El reencuentro, marcado por lágrimas y abrazos, emocionó tanto a la familia como a los profesionales y voluntarios que llevaban días siguiéndole la pista. “Ayer, con la lluvia, lo tuvimos muy cerca, pero hoy el día estaba despejado y dije: ‘Hoy puede ser el día’. Y así ha sido”, añadió.
Para la familia, el regreso de Boro ha supuesto un alivio inmenso. “Es como recuperar a un hijo. Tener ahora a la familia entera junta es un cambio radical”, expresó Ana Granados, agradeciendo el esfuerzo colectivo y la comprensión de los medios durante los momentos más delicados.
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